Visita del papa a España
Un millón doscientas mil personas acuden a la misa y la procesión del Corpus para acompañar al papa en Cibeles
El pontífice ha llegado a la plaza de Cibeles sobre las nueve y media de la mañana, donde ha sido recibido entre gritos de "viva el papa" a bordo del papamóvil, antes de recorrer el Paseo del Prado y rodear la plaza de Neptuno
Actualizado el 07/06/2026 a las 12:37
El papa León XIV ha exhortado a los católicos españoles a no despreciar al hermano y salir del "egoísmo, la indiferencia y de una fe cómoda y privada" para comprometerse con "el bien común", en la multitudinaria misa que ha celebrado en la plaza de Cibeles de Madrid, previa a la procesión del Corpus Christi por las calles de la capital y que ha congregado a más de un millón doscientas mil personas, según la organización.
"Nadie puede arrodillarse ante Dios y despreciar al hermano", ha recordado León XIV a los fieles, a quienes ha instado a "romper las cadenas de todo egoísmo".
El papa ha iniciado su homilía con un homenaje a la tradición religiosa de España, al Corpus Christi y a sus "solemnes procesiones", que "han plasmado durante siglos la piedad, el arte, la música, la arquitectura y la vida del pueblo español".
Después de la misa, el pontífice presidirá la procesión del Corpus Christi, y ha explicado que de esta manera "Jesús camina por las calles, atraviesa las plazas, visita nuestros barrios, habita los lugares de nuestra vida cotidiana".
"Él es el Dios cercano que camina con su pueblo, el Señor de la historia, consuelo de los débiles, luz para las familias, esperanza para los enfermos, paz para quien sufre. El Cristo que pasa por las calles en la custodia es el mismo que se identifica con los pobres, los abatidos, los que están solos y desamparados", ha destacado.
Y ha recordado que también en España el día del Corpus se celebra el Día de la Caridad, por lo que ha invitado a todos a sacar, no solo la custodia, "sino dejarnos sacar nosotros mismos del egoísmo, de la indiferencia, de una fe cómoda y privada, para responder a su invitación a la conversión, a cambiar la mirada, a acoger su presencia que nos transforma y nos hace constructores de un mundo nuevo".
Y por ello, el papa en su homilía ha hecho una petición a "la España de hoy y de mañana": que "la religiosidad que desde hace siglos anima este país no sea un museo del pasado que visitar, sino una escuela de fe de la que beber también hoy".
"Nosotros estamos llamados a estar presentes en las situaciones y en los desafíos de la sociedad, a no huir, a comprometernos personalmente en la construcción del bien común", ha subrayado en una homilía.
Y, por ello, ha alentado también a los católicos españoles a que no se encierren "en una devoción privada", sino que abran a los que "a los hermanos, a las familias, a los pobres, a quienes sufren, a quienes han perdido la esperanza".
"La gracia eucarística nos transforma, pero también nos convierte en protagonistas de la transformación de la historia y en signo de esperanza para quienes encontramos", ha concluido el papa deseando que "una vida plena pueda brotar para vosotros, para vuestras familias y para vuestro país".
PROCESIÓN DEL CORPUS CHRISTI
La procesión del Corpus Christi al término de la misa que ha presidido León XIV en la Plaza de Cibeles de Madrid este caluroso domingo ha dejado la imagen inédita de un papa procesionando con el Santísimo por una engalanada calle de Alcalá convertida en una gran alfombra floral con más de 30.000 claveles.
Tras la celebración del rito de la comunión se ha colocado la hostia consagrada en la custodia -una pieza elaborada en 1943 por los talleres de Arte Granda en plata dorada, esmaltes, amatista y diamantes y vinculada a la historia de Madrid- y se ha puesto en el centro del altar.
El papa ha pronunciado una oración y ha puesto incienso en el Santísimo Sacramento para dar comienzo a la procesión, acompañada en todo momento de la música que interpreta por el coro y orquesta integrado por cerca de 400 componentes, momento en el que toda la plaza se ha impregnado del olor a incienso.
Portando el Santísimo, León XIV ha bajado del escenario convertido en presbiterio delante de la fachada principal del Palacio de Cibeles y se ha situado bajo el palio para arrancar el camino.
Después ha rodeado la fuente pasando muy cerca de los sacerdotes que han repartido la comunión y que ocupaban el centro de la plaza en la zona habilitada para ellos.
Por delante de León XIV han desfilado representantes de distintas cofradías, niños que han hecho la primera comunión este año, laicos, personas de vida consagrada y presbíteros. También todos los cardenales, arzobispos y obispos han procesionado formando dos hileras a los laterales de la calle.
AL tiempo que lanzaban pétalos de flores, León XIV ha enfilado la calle de Alcalá, convertida para la ocasión en una gran alfombra floral gracias al trabajo de la Asociación de Alfombristas do Corpus Christi de Ponteareas (Pontevedra).
Esta asociación ha elaborado dieciséis grandes alfombras de tres metros de ancho a lo largo de más de 500 metros para engalanar la céntrica arteria madrileña.
Las composiciones florales incorporan elementos emblemáticos de la iconografía cristiana, como la Sagrada Forma y las Llaves de San Pedro integradas en una concha de peregrino y han requerido la utilización de más de 30.000 claveles, principalmente blancos y amarillos, en honor a los colores de la bandera del Vaticano.
Durante toda la procesión, con un recorrido de unos 700 metros, se han lanzado pétalos de flores mientras las campanas de las iglesias cercanas repicaban al paso del primer papa que ha viajado a Madrid desde que lo hiciera hace quince años Benedicto XVI para la Jornada Mundial de la Juventud (JMJ).
La procesión ha girado a la altura de la iglesia de San José, en la confluencia de Alcalá con Gran Vía, para comenzar el regreso hacia Cibeles y concluir un recorrido de 700 metros.
Por razones de orden y de seguridad se ha reducido la participación de quienes acompañan al papa en relación con los que habitualmente lo hacen en la celebración del Corpus Christi de Madrid.
Una vez en el altar, el pontífice ha puesto de nuevo incienso en el Santísimo Sacramento, ha rezado una oración y ha impartido la bendición al pueblo.
LA FAMILIA REAL RECIBE AL PAPA EN LA MISA
Los reyes, acompañados por la princesa Leonor y la infanta Sofía, presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso; la ministra de Educación, Milagros Tolón; y el alcalde de la capital, José Luis Martínez Almeida, han recibido este domingo al papa a su llegada a la misa de Cibeles.
El pontífice ha llegado a la plaza de Cibeles sobre las nueve y media de la mañana, donde ha sido recibido entre gritos de "viva el papa" a bordo del papamóvil, antes de recorrer el Paseo del Prado y rodear la plaza de Neptuno para saludar a la multitud allí congregada.


Ya de vuelta en Cibeles, el papa ha recibido de manos del alcalde, José Luis Martínez Almeida, la Llave de Oro de la ciudad antes de la ceremonia. Los reyes asisten a esta misa junto a la princesa de Asturias y la infanta Sofía. Por parte del Gobierno están la ministra de Educación, Milagros Tolón.
