Estas son las diferencias entre jubilación activa y flexible en España
Las dos permiten el cobro de la pensión con la actividad laboral pero también presentan diferencias


Publicado el 12/11/2024 a las 08:31
Hay dos modalidades de la jubilación que permiten compatibilizar el cobro de la pensión con la actividad laboral. Son la jubilación activa y la flexible. Sin embargo, presentan varias diferencias importantes en cuanto a cotización, tipo de actividad que se puede realizar y los efectos en la pensión posterior a la finalización de la actividad laboral.
LA JUBILACIÓN ACTIVA
La jubilación activa se admite en todo los regímenes de la Seguridad Social, excepto en Clases Pasivas.
Los requisitos principales de la jubilación activa son los siguientes:
- La cuantía de la pensión de jubilación debe ser el 100% de la base reguladora.
- El trabajo compatible debe desarrollarse en el sector privado.
- Se puede compatibilizar tanto con una actividad por cuenta ajena o como con un trabajo por cuenta propia.
El porcentaje de la pensión de jubilación que se mantiene es siempre el 50%, con independencia de la jornada realizada. No obstante, en este caso nunca se aplicarán los complementos por mínimos para completar el importe percibido. Como excepción, los autónomos qe accedan a la jubilación activa podrán cobrar el 100% de la pensión, siempre y cuando empleen al menos a un trabajador por cuenta ajena.
Durante el tiempo que el jubilado esté realizando la actividad, se cotizará por incapacidad temporal, por contingencias profesionales y un 8% de cotización especial por solidaridad.
Cuando se termine la actividad laboral, se volverá a percibir la pensión de jubilación integra, que se estuviese percibiendo con anterioridad. Es decir, no se modifica la cuantía de la pensión de jubilación por haber desarrollado actividad laboral durante la percepción de la prestación.
LA JUBILACIÓN FLEXIBLE
La jubilación flexible permite compatibilizar la pensión de jubilación con un contrato a tiempo parcial. La cuantía de la prestación es reducida proporcionalmente a la jornada que se realiza.
En la jubilación parcial el trabajador pasa de un contrato a tiempo completo a uno a tiempo parcial, accediendo a la pensión en la proporción de la jornada de trabajo que se reduce. Así, se parte de la situación activa y se pasa en parte a la pasiva. Por su parte, en la jubilación flexible el sujeto ya está en situación pasiva (es pensionista) y ahora vuelve en parte a la situación activa, esto es, vuelve a realizar una actividad laboral.
Los requisitos fundamentales de la jubilación flexible son los siguientes:
- Que el pensionista inicie un trabajo con un contrato parcial con una reducción de jornada de entre un 25 y un 50% en relación a un trabajador a tiempo completo comparable.
- También se pueden realizar varios trabajos, siempre que el total de la jornada no supere el 50%.
- No puede ser una actividad por cuenta propia, ni trabajos en el sector público.
- Durante el tiempo que dure el contrato a tiempo parcial, se cotizará, aplicando las mismas reglas que para cualquier otro trabajador.
Cuando el trabajador vuelve a la jubilación total, por finalizar el contrato a tiempo parcial, se le recalcula la pensión de jubilación de acuerdo con las nuevas cotizaciones realizadas durante el tiempo que se realizó la actividad a tiempo parcial.
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