Política
Díaz se aferra al primer congreso de Sumar como tabla de salvación de su proyecto
Los suyos desvinculan el impacto de la amnistía de los malos resultados en Galicia, pero Podemos señala a la medida de gracia como culpable


Publicado el 20/02/2024 a las 05:00
El debut de Sumar en las autonómicas gallegas ha dejado tocada a la organización que lidera Yolanda Díaz. Los magentas confiaron hasta el domingo en obtener, al menos, dos escaños por las provincias de Pontevedra y La Coruña. Pero lejos de ese objetivo, sin representación parlamentaria y por debajo de los votos que obtuvo la coalición formada en 2020 por Podemos, Anova e IU, evitaron poner paños calientes a la derrota y se encomendaron, como tabla de salvación del proyecto, al congreso fundacional que la formación celebrará el 23 de marzo. Así lo reconoció este lunes en rueda de prensa el portavoz de Sumar y ministro de Cultura, Ernest Urtasun, que llamó a los suyos iniciar una reflexión sobre las causas del naufragio gallego. "Tenemos que pensar más en nosotros mismos para hacer las cosas bien", dijo. El dirigente catalán desvinculó el bajo porcentaje de votos obtenidos por los suyos con la política estatal y negó que la dilación en aprobar la ley de amnistía esté causando un impacto negativo en las perspectivas electorales de su partido. Una visión que contrasta con la de algunos de sus compañeros en el grupo parlamentario del Congreso, que piden "pasar página" a la medida de gracia para poder desarrollar "ya" el programa social del Gobierno de coalición. Tampoco cuadra con el relato de Podemos, que centra en las energías gastadas en esta negociación -cuyo plazo se ha prorrogado quince días más en la Cámara baja a petición del PSOE- uno de los motivos del varapalo sufrido por el bloque de izquierdas el 18-F.
Precisamente, otra de las lecciones que Sumar extrae de la cita, es que su ruptura con los de Ione Belarra no tuvo consecuencias en las urnas. "Con los datos que tenemos no nos parece que haya sido un factor determinante", señaló Urtasun, que destacó la "concentración" del voto en el BNG. Lo cierto es que ni siquiera la suma de ambos partidos hubiera superado en ninguna de las cuatro provincias el umbral mínimo del 5% para obtener representación. En total, los de Díaz cosecharon el 1,9% de las papeletas, mientras los morados solo llegaron al 0,26% (tampoco hubieran batido a Vox, que atesoró un 2,19%).
Con un horizonte que cada día les aleja más de una coalición con Podemos para las elecciones vascas y europeas, en Sumar se centran ahora en su proceso para edificar una estructura de partido tradicional -hasta ahora han maniobrado como movimiento ciudadano- con la que poder reforzar su implantación territorial, en manos hoy de terceras organizaciones aliadas como los comunes, Compromís, la Chunta Aragonesista o Más Madrid.
Será la relación con estos partidos la que marque la fortaleza del proyecto de Díaz en futuros comicios. De entrada, la vicepresidenta segunda les ha ofrecido el 30% de los puestos de dirección, mientras se reserva para su organización el resto de asientos.