El PSOE ve viable un acuerdo para investir a Sánchez a mitad de octubre
Esquerra insiste en la amnistía y el referéndum, mientras Ortúzar exige que se reconozca a Euskadi como una nación para apoyar a Sánchez


Publicado el 02/09/2023 a las 06:00
El portavoz del PSOE en el Congreso, Patxi López, deslizó este viernes que la semana del 17 de octubre puede producirse la sesión de investidura de Pedro Sánchez como presidente del Gobierno.
Los socialistas vaticinan que la empresa del líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, está destinada al fracaso y se muestran convencidos de poder lograr el apoyo necesario para que el líder socialistas reedite su mandato. López, al ser preguntado por esa semana en concreto en una entrevista en RNE, recomendó "no hacer muchos planes" y aseguró que "habrá actividad parlamentaria a partir de que la investidura de Feijóo tenga el resultado que todos sabemos que va a tener".
Por primera vez, situaron un espacio temporal para la investidura para fijar el marco de que ven cerca la reelección del presidente del Gobierno. A pesar de que sus socios elevan cada día que pasa el listón. Tras la propuesta del lehendakari de un pacto territorial para hacer una reinterpretación, desde el PNV, Andoni Ortuzar, exigió a Sánchez que reconozca a Euskadi como una nación si quiere contar con los votos jeltzales para la investidura. ERC también fijó ayer una posición de máximos. Preguntada por la iniciativa de Urkullu, Marta Rovira afirmó en Radio Euskadi que es insuficiente para Cataluña y que la solución debe pasar por la amnistía y la autodeterminación.
Los socialistas, que tratan de trasladar optimismo, no están dispuestos a esperar a su turno, tras el intento del PP el próximo 26 y 27 de septiembre, para cerrar sus apoyos. No obstante, y según el exlehendakari, por ahora “solo hay conversaciones” con el resto de grupos, ninguna negociación en curso, como aseguró el jueves Carles Puigdemont, quien el próximo martes fijará las líneas maestras de la negociación en una conferencia en Bruselas.
Los ritmos de unos y otros no acaban de coincidir. El PSOE se atreve ya a insinuar una fecha de investidura, mientras los independentistas enfrían el proceso de diálogo. Pues no solo advierten de que se está en la fase previa del tanteo y de que no hay aún propuestas sobre la mesa, sino que están enfrascados en una guerra interna por ver quién cobra más protagonismo en la investidura.
En la pasada legislatura, ERC era el socio de referencia para el Gobierno. La aritmética ha cambiado y los diputados más deseados (y difíciles de conseguir) son los 7 de Junts. La batalla entre ambas formaciones complica las conversaciones. No hay negociación, avisó Puigdemont, mientras ERC trataba de cerrar un borrador con el PSOE sobre el uso del catalán en el Congreso. Esa pugna se repitió este viernes en la Cámara catalana. El Parlamento catalán aprobó en un pleno extraordinario presentar un recurso contra la Ley de Vivienda estatal ante el Tribunal Constitucional (TC) por presunta invasión de competencias autonómicas. La votación salió adelante con los escaños de las tres formaciones independentistas: ERC, Junts y la CUP, que suman la mayoría absoluta. Se da la circunstancia de que Esquerra validó la ley estatal, que negoció a fondo con el PSOE.
El desmarque de los republicanos es un aviso para navegantes también al Gobierno sobre la inestabilidad de sus socios, en el sentido de que tan importante es qué se aprueba como el contexto en el que se negocia. Así, Puigdemont ha fijado la puesta de largo del inicio del proceso negociador el próximo martes, en la semana previa a la Diada.
El expresidente de la Generalitat está teniendo presiones del ala más radical del secesionismo, que hasta ahora le adoraba. La ANC le advierte de que nada de pactar con los represores. Y correligionarios críticos del Consejo de la República, el gobierno paralelo que preside, denunciaron en una carta abierta que haya eliminado la asamblea de representantes (el parlamento paralelo) en una iniciativa más «propia de las cúpulas de los partidos políticos con poca o nula democracia interna». Hay runrún en las bases secesionistas con los movimientos de los postconvergentes. Por ello, Junts se plantea someter la decisión de la investidura a la militancia. Hace un año, por ejemplo, el 55% de sus militantes votaron a favor de salir del Govern.
Mientras, Patxi López, en la línea de lo expuesto por otros cargos socialistas en los últimos días, señaló que todo lo que haga el PSOE para recabar apoyos para la investidura “se situará dentro del marco constitucional”. ️De momento, unos y otros cruzan señales, pero las propuestas no son concretas. Puigdemont dijo el jueves que no hay negociación en marcha ni nadie ha presentado una propuesta de amnnistía. El silencio al respecto de Pedro Sánchez, que no ha cerrado la puerta, empieza a inquietar en el secesionismo. Ferraz sigue sin querer entrar de lleno en el debate de una posible ley de amnistía para Puigdemont y el resto de encausados por el 1-O como contraprestación a Junts. “Cuando el PSOE habla con Junts, con el PNV o con ERC vendemos el país y cuando lo hace el PP, es un ejercicio de responsabilidad. No hay por donde coger la estrategia de Feijóo”, dijo López. La única propuesta de resolución del conflicto es la que ha puesto sobre la mesa el lehendakari Iñigo Urkullu. ERC afirmó este viernes que la propuesta es insuficiente para Cataluña. En Radio Euskadi, Marta Rovira, señaló que la salida debe pasar por una ley de amnistía y un referéndum.