Las nuevas tensiones en la coalición eclipsan los planes de Sánchez
Pablo Iglesias, ha tratado de marcar distancias con gestos que han ido a más, desde las críticas a la ministra de Educación hasta la advertencia de que no aceptará un presupuesto consensuado con Ciudadanos


Publicado el 30/08/2020 a las 10:37
Pedro Sánchez busca marcar la agenda política en esta semana de arranque del curso en la que defenderá su proyecto ante el mundo económico y social y comenzará los contactos con la oposición, pero las nuevas tensiones con Podemos en la coalición de Gobierno podrían eclipsar sus planes.
El partido del vicepresidente segundo, Pablo Iglesias, ha tratado de marcar distancias y defender su espacio en los últimos días con gestos que han ido a más, desde las críticas a la ministra de Educación hasta la advertencia de que no aceptará un presupuesto consensuado con Ciudadanos.
Una estrategia que no ha sentado bien en las filas socialistas, aunque el partido de Sánchez no se ha salido del guión de La Moncloa y ha insistido en apelar al diálogo de todas las fuerzas y a la necesaria unidad para abordar la reconstrucción ante la grave crisis que sufre el país por culpa de la pandemia del coronavirus.
El presidente del Gobierno dará este lunes una conferencia en la Casa de América en Madrid en la que llevará ese único mensaje, el de la unidad para la recuperación.
Por eso ha invitado a este acto a los agentes sociales, a los representantes del poder económico y a personalidades del mundo cultural y social. Busca dar esa imagen de unidad para apelar al consenso que va a necesitar en el marco político.
Porque solo dos días después, el miércoles, el jefe del Ejecutivo comienza su ronda de partidos para intentar llegar a acuerdos. Y ha decidido empezar por la derecha: primero con el líder del PP, Pablo Casado, y después con la de Ciudadanos, Inés Arrimadas.
En Podemos no ha gustado que Sánchez dé preferencia a Ciudadanos sobre los partidos que le apoyaron en su investidura, el PNV y ERC -con los que el presidente se ve el jueves-.
Pero no es el único gesto del presidente que no gusta en Podemos. Lo mismo ocurre con la conferencia de mañana, o con anuncios como el que recientemente hizo en una entrevista la vicepresidenta económica, Nadia Calviño, al advertir de que no habrá una gran subida de impuestos mientras siga la recesión.
Entre los muchos asuntos que el Gobierno ha dicho que quiere abordar con la oposición uno destaca por su urgencia y magnitud: los presupuestos.
Y ahí está la mayor desavenencia en la coalición. Sánchez ya ha dicho que quiere buscar el apoyo de todos y ha dejado clara su intención de conseguir el de Ciudadanos.
Pero Podemos quiere que el presidente opte por la mayoría de la investidura, no dé por imposible el apoyo de ERC -que en este momento parece bastante difícil por el momento preelectoral en Cataluña-, y apueste por los republicanos catalanes en lugar de por el partido naranja.
La negociación de las cuentas, en cualquier caso, ni siquiera ha empezado, y tampoco se conocen las grandes líneas del proyecto de ley presupuestario, en el que tendrán mucho peso las ayudas sociales y las medidas dirigidas a la reconstrucción, y que contará en buena medida con el dinero procedente de Europa.
Los dos partidos nacionalistas citados por Sánchez esta semana no han dado aún muchas pistas de con qué ánimo acuden a estos encuentros, aunque en el caso del PNV no se esperan sobresaltos, entre otras cosas porque ya tiene en Euskadi un principio de acuerdo con los socialistas vascos para repetir coalición.
Sí han dejado clara su posición los primeros en verse con Sánchez.
Pablo Casado acude a la reunión con pocas perspectivas de llegar a acuerdos y ve "prácticamente imposible" el apoyo presupuestario, porque su modelo económico es incompatible con el de Podemos, recalcan fuentes de la dirección nacional.
El líder del PP volverá a proponer a Sánchez sus planes jurídico, sanitario y económico para afrontar la pandemia. Y en cuanto al resto de asuntos a tratar, en Génova consideran que "no se dan las circunstancias" para la renovación de órganos como el Consejo General del Poder Judicial (CGPJ).
En cuanto a Ciudadanos, el partido de Inés Arrimadas quiere negociar pero dejando clara su lejanía con el socio de la coalición.
Por eso pedirán que Sánchez "olvide el populismo de Podemos" para intentar sacar adelante, "con el mayor consenso posible, unos Presupuestos de Emergencia Nacional serios, rigurosos y que España necesita más que nunca", explican desde el partido naranja.
Será en definitiva una semana importante para conocer la posición de la que parte cada uno en este trimestre clave en el que se tienen que aprobar los presupuestos.
Y será también una semana para comprobar en qué momento se encuentran las relaciones entre el Gobierno y las comunidades.
Porque Sánchez ha convocado para el viernes una Conferencia de Presidentes telemática -la prometida para abordar la vuelta a las aulas- en un momento muy delicado con rebrotes de la pandemia repartidos por toda la geografía y transmisión comunitaria en muchas zonas.