CATALUÑA
Torra no descarta una nueva declaración de independencia
Artur Mas se muestra partidario de no dejar caer a Sánchez, en contra de la línea dura del presidente y Puigdemont


Actualizado el 25/01/2019 a las 06:00
Quim Torra insiste en la línea dura. En vísperas de una nueva reunión entre el Gobierno central y el catalán y dos días antes del congreso fundacional de la Crida Nacional, el presidente de la Generalitat lanzó este jueves un serio aviso en clave interna, ahora que se acerca el juicio del 1-O. El presidente catalán abrió la puerta a abandonar el cargo, cuando no lleva ni un año al frente de la Generalitat. "Si llegó a la conclusión de que no puedo llevar al país a la independencia, lo dejaré", advirtió. Toda una declaración de intenciones de quien mantiene el objetivo de la secesión unilateral y define a Cataluña como una "autonomía jurídica", "en una República declarada que no se hizo efectiva".
Semanas atrás, ya amenazó con una crisis de gobierno, si el PDeCAT y Esquerra acaban apoyando los Presupuestos Generales del Estado. El órdago se mantiene y en este caso se pone sobre el tapete por otro motivo: la respuesta que el independentismo prepara contra las sentencias del juicio del 1-O, al que Torra prevé acudir como público. La causa en el Supremo aún no ha arrancado, pero el presidente de la Generalitat ya da por hechas las penas severas. El independentismo lleva semanas tratando de pactar una respuesta unitaria. Pero Junts per Catalunya (JxCat) y ERC, que esta semana han aireado en público sus enormes diferencias tras la decisión de Carles Puigdemont de presentar un recurso en el Constitucional contra Roger Torrent y la Mesa del Parlament, discrepan en la reacción que debe tomar el secesionismo.
Torra afirmó este jueves en Rac-1 que lo primero que hará será contactar con Pedro Sánchez para mostrarle su desacuerdo con la sentencia y acudirá el día después al Parlamento catalán con una propuesta sobre democracia y derecho a la autodeterminación. El jefe del Ejecutivo catalán no suelta prenda sobre cuáles son sus intenciones, aunque tiene claro que hará lo que decida la mayoría de la Cámara. Entre las opciones que baraja y que este jueves no descartó está la declaración unilateral de independencia, como en 2017, y la convocatoria de elecciones, a las que no se presentaría. Su deseo sería pasarle el testigo a Puigdemont.
AMENAZA A ESQUERRA
La amenaza iba lanzada contra Esquerra, quien esta semana, por boca de su presidente, Oriol Junqueras, se ha desmarcado de la vía unilateral. Torra presiona a sus socios, que no quieren elecciones y que, tal y como ha insistido el vicepresidente de la Generalitat, Pere Aragonès, abogan por una respuesta de "país" contra las sentencias que pueda tener un consenso amplio, lo que ya excluye la proclamación unilateral.
Torra presiona también a las fuerzas soberanistas en la negociación de los Presupuestos. El rechazo del sector duro del independentismo a las Cuentas de Sánchez es tal que Puigdemont avisó recientemente a la cúpula del PDeCAT de que votar a favor de los Presupuestos implicaría votar contra él. El independentismo catalán es un foco continuo de líos y unos sectores y otros -los posibilistas y los radicales- no desaprovechan ninguna oportunidad para marcar territorio y tratar de imponer el relato.
Esta pugna se hizo este jueves patente contraponiendo, por ejemplo, la posición de Torra y la de Artur Mas. El expresidente se alineó con los dirigentes secesionistas que son partidarios de no dejar caer a Sánchez. Si hay elecciones por no apoyar los presupuestos, "mucho peor será la llegada de los otros", dijo Mas. El jefe del Ejecutivo catalán, en cambio, insiste en el no es no impuesto desde Waterloo. "Entre el PSOE o el tripartito de la ultraderecha, elijo la independencia de Cataluña", dijo. A su juicio, el Gobierno socialista "no ha evidenciado ningún cambio respecto al de Mariano Rajoy". En este contexto, la vicepresidenta Carmen Calvo se reúne este viernes en Barcelona con su homólogo Pere Araronès y con la consejera Elsa Artadi.