Guerra
La UE da un portazo a la alianza propuesta por Trump para mantener Ormuz abierto
Bruselas rechaza el envío de fragatas al estrecho y el inquilino de la Casa Blanca amenaza: "Sabía que no nos ayudarían"


Publicado el 17/03/2026 a las 05:00
Hay que poner orden en el estrecho de Ormuz. El control de esta vía crucial para el tránsito del petróleo producido en el Golfo Pérsico no puede quedar en manos de Irán. El presidente de EE UU, Donald Trump, lo ha señalado en multitud de ocasiones, justificando así los ataques contra buques de guerra persas que, supuestamente, están colocando minas en esta franja de apenas 40 kilómetros de ancho, mientras desde tierra Teherán ataca a los cargueros que tratan de surcarla sin permiso. Ya van dieciséis.
Pero las fuerzas de Estados Unidos no son suficiente para asegurar el estrecho, que solo cruzan los barcos que cuentan con el beneplácito del régimen iraní: el Karach, buque que ondea la bandera paquistaní, se convirtió este lunes en el primer petrolero extranjero en surcar esas aguas con el sistema de identificación automática (AIS) encendido y oro negro de Abu Dabi en la bodega. Es el vivo ejemplo de cómo países amigos negocian con los ayatolás la seguridad del viaje, mientras el ministro de Asuntos Exteriores iraní, Abbas Araghchi, incide en que solo los cargueros "enemigos" -de Estados Unidos, Israel y sus aliados- corren peligro.
Por eso, Trump busca una alianza con los Estados europeos. "Estamos hablando con otros países para que trabajen con nosotros en asegurar el estrecho. Estamos recibiendo una buena respuesta. Si se suman, bien; si no se suman, también bien", afirmó a bordo del Air Force One, el avión presidencial. Eso sí, el mandatario norteamericano aprovechó para lanzar una amenaza. "Nosotros estamos ahí para lo que necesite la OTAN. Será interesante ver qué países se niegan a ayudarnos con una nimiedad como esta, para mantener Ormuz abierto. Algunos son entusiastas, otros no tanto. Y eso me importa, porque tenemos 45.000 soldados protegiéndolos desde hace 40 años y ahora no quieren ayudarnos. Sabía que sucedería", declaró, añadiendo que, si sus miembros no ofrecen su asistencia "a la OTAN le espera muy mal futuro".
EXTENDER LA 'OPERACIÓN ASPIDES'
El primer ministro británico, Keir Starmer, fue el primero en recoger el guante. Reconoció que la liberación de reservas de combustible no será suficiente para evitar una crisis energética. "Debemos reabrir el estrecho de Ormuz para garantizar la estabilidad del mercado, y no es una tarea sencilla", afirmó, aunque rechazó participar más en la guerra. La Unión Europea es de una opinión similar. Por eso, los ministros de Asuntos Exteriores se reunieron en Bruselas con una propuesta para extender a Ormuz la denominada 'Operación Aspides'.
Fue diseñada en febrero de 2024 para proteger la navegación comercial en el Mar Arábigo y el Golfo de Adén, justo donde se encuentra otro estrecho peligroso: Bab el-Mandeb, amenazado por los rebeldes hutíes que sirven de 'proxi' (grupos armados y milicias dependientes) para Irán en Yemen. Ya ha repelido una docena de ataques, pero los titulares de Exteriores rechazaron el envío de fragatas para facilitar el tránsito de combustibles, aunque coincidieron en la importancia de que eso vuelva a ser así.
El dirigente italiano Antonio Tajani, justificó la negativa subrayando que las de Yemen e Irán son realidades diferentes. "Creo que debe prevalecer la vía diplomática. Hay que hacer un esfuerzo de este tipo adicional para garantizar la libertad de navegación en Ormuz", declaró. "No es como si tuviéramos un botón que pulsar para cerrar el estrecho y lo hiciéramos. No es así. Es una situación muy delicada. Las probabilidades de escalada son grandes", ha destacado su homólogo de Países Bajos, Tom Berendsen. Grecia también se niega a participar en las operaciones de guerra, aunque la postura más rotunda es la de Berlín. La verbalizó el portavoz del canciller Friedrich Merz, Stefan Kornelius, quien decidió responder directamente a Trump. "Esta guerra no tiene nada que ver con la OTAN, que es una alianza defensiva. Además, Estados Unidos no nos consultó antes de la guerra y explícitamente dijo que la asistencia europea no era ni necesaria ni deseada", indicó.