EE UU hunde diez barcos de Irán que sembraban de minas el estrecho de Ormuz
Trump amenaza a Teherán con represalias “a un nivel nunca visto” si bloquea este paso vital para el transporte internacional de petróleo y gas


Publicado el 11/03/2026 a las 09:05
La guerra contra Irán entra en su duodécima jornada, los mismos días que duró el conflicto de junio, a base de duros bombardeos de EE UU e Israel y de misiles y drones por parte de la República Islámica. Cada una de las partes exagera sus éxitos y minimiza sus fracasos en medio de la ausencia total de una mediación que ayude a destensar la situación. A las pocas horas de escuchar de boca de Donald Trump que la ofensiva puede acabar "muy pronto", lo que ayudó a calmar los mercados, el secretario de Guerra, Pete Hegseth, anunció "el día más intenso de ataques" y prometió que el conflicto no se convertirá en una guerra sin fin. Desde Teherán dejaron claro que ellos dirán cuándo se acaba la contienda, no Washington.
De hecho, Irán ha comenzado a colocar minas en el estrecho de Ormuz, punto clave para el transporte mundial de petróleo. El régimen persa desplegó embarcaciones pequeñas que pueden cargar entre dos y tres minas para bloquear esta vía marítima, según la cadena CBS News. Trump, que siente la presión internacional y en su propio país por la subida del precio de los combustibles, amenazó a Teherán con represalias "a un nivel nunca visto" si ha colocado explosivos y no los retira.
A última hora de este martes, el presidente de EE UU anunció que sus tropas habían destruido diez barcos con este tipo de explosivos. Se estima que la República Islámica tiene entre 2.000 y 6.000 minas y ha aumentado sus reservas con modelos chinos y rusos.
Los iraníes no ceden y el secretario del Consejo de Seguridad Nacional, Alí Lariyani, amenazó directamente a Trump y le dijo que "otros más poderosos que tú no pudieron eliminar a Irán. Ten cuidado de no acabar eliminado tú mismo". Pese a que el presidente estadounidense habló de la "destrucción del programa balístico", los iraníes ejecutaron nuevos ataques contra Israel y países del Golfo. Uno de los misiles impactó en el centro financiero de Dubái y mató a una persona, mientras que Arabia Saudí afirmó haber destruido al menos dos drones y la Guardia Nacional de Kuwait aseguró haber derribado seis aviones no tripulados.
Pero, ¿cuánto puede durar la guerra? Trump cambia cada día de discurso y el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, quien marca el ritmo, avisó que los ataques continuarán porque "nuestro objetivo es que el pueblo iraní se libere del yugo de la tiranía, aunque en última instancia depende de ellos. No hay duda de que con las acciones tomadas hasta ahora les estamos rompiendo los huesos".
INTENTOS DE NEGOCIACIÓN
Ante la supremacía militar del enemigo, Teherán juega sus cartas para alargar el pulso y aumentar la presión internacional. Aunque el mediador de Trump, Steve Witkoff, anunció un viaje a Israel y abrió la puerta a una posible negociación, el régimen islámico la cerró de inmediato. El ministro de Exteriores, Abbas Araghchi, dijo que "hablar con Estados Unidos ya no está en la agenda", una postura basada en que Trump rompió el acuerdo nuclear de forma unilateral en 2018 y después ha atacado al país en 2025 y 2026 en medio de negociaciones para solucionar el contencioso atómico.
Los iraníes rechazan cualquier contacto bajo fuego enemigo y el viceministro de Exteriores, Kazem Gharibabadi, apuntó que cualquier alto el fuego requeriría "garantías creíbles de que la agresión contra Irán no se reanudará".
Otro de los hombres fuertes del sistema y actual presidente del parlamento, Mohammad Bagher Qalibaf, declaró que "no estamos buscando en absoluto un alto el fuego. Creemos que al agresor hay que golpearle en la boca para que aprenda la lección y nunca vuelva a pensar en atacar a nuestro querido Irán". Qalibaf advirtió de que responderán con la misma moneda si el "enemigo" ataca infraestructuras civiles. "Ningún acto de agresión quedará sin respuesta. Hoy declaramos la regla del ‘ojo por ojo’, sin vacilación y sin excepciones".
Pese a las amenazas del secretario de Guerra estadounidense, Teherán vivió ayer una jornada de relativa vuelta a la normalidad. Fuentes consultadas en la capital aseguraron que, tras una noche brutal de bombardeos, con más de 40 muertos en el ataque a un edificio residencial, la ciudad retomó parte de su actividad durante el día y cada vez más tiendas optan por levantar la persiana.