Oriente Próximo
Trump dice que la guerra está "prácticamente terminada" y pide a Irán que "no haga tonterías"
El presidente de EE UU, que conversó con su homólogo ruso, asegura que Teherán carece ya de Armada y de fuerza aérea


Publicado el 10/03/2026 a las 05:00
Antes de definir claramente cuáles son los objetivos de la guerra en Irán, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, la da por "prácticamente por terminada", dijo este lunes en una de las cinco entrevistas telefónicas que dio en 24 horas, seguida de una conferencia de prensa. El mandatario conseguía así dominar el ciclo informativo mundial sobre un conflicto del que se declara triunfador.
"No tienen marina, no tienen comunicaciones, no tienen fuerza aérea. Sus misiles están dispersos. Sus drones están siendo destruidos por todas partes, incluida su fabricación de drones. Si lo miras bien, no les queda nada. No queda nada en términos militares", dijo a CBS. En contraste a los 44 barcos que aseguró al diario 'The Times of Israel' haber hundido, el Pentágono solo reconoce haber perdido 11 drones MQ-9, tres cazas F-15 en un incidente de fuego amigo y un radar de alerta temprana en la base de Al Udeid (Catar). Y frente a los 1.300 muertos en territorio persa hay siete estadounidenses fallecidos y 18 heridos. El desequilibrio de fuerzas es obvio. Y, aunque el futuro sea incierto, sus palabras tuvieron un efecto inmediato en el precio del barril de petróleo, que se desplomó un 10% y volvió a caer por debajo de los 90 dólares. Un resultado mucho más efectivo que el de recurrir a las reservas estratégicas de Estados Unidos para estabilizar el coste ya que están al 58% de capacidad. Los mercados reaccionaron con el mismo entusiasmo, registrando a la hora del cierre el Dow Jones un aumento del 0,4% y el Nasdaq un 1,2%.
En paralelo, el secretario de Estado, Marco Rubio, delimitó con una publicación en su cuenta de X los objetivos de la misión bélica, que ya no incluyen destruir la capacidad nuclear de Irán ni el colapso del régimen. Solo "destruir su habilidad para lanzar misiles, destruir las factorías que los fabrican y su armada naval". Con todo eso logrado, Trump podría cantar pronto el "misión cumplida" de George W. Bush en la guerra de Irak en abril de 2003, un mes después de la invasión y ocho años antes de que se retirasen las tropas. El asunto pendiente es la elección del nuevo Líder Supremo, Mojtaba Jamenei. "No me hace feliz", soltó el presidente estadounidense a Fox and Friends. El problema es que no lo ha elegido él, sino un órgano clerical de expertos persa. El republicano ya había anticipado que "el peor escenario posible" era que después de toda la operación militar tomase el poder en Irán "alguien tan malo como el anterior". Sus temores parecen haberse cumplido. El segundo hijo del ayatolá Alí Jamenei lleva años en la sombra como parte de la línea dura del sistema clerical, es cercano a la Guardia Revolucionaria y representa la continuidad del régimen en su forma más hostil. Además, ha perdido a varios miembros de su familia en los ataques. "Si no tiene nuestra aprobación, no va a durar mucho tiempo", sentenció Trump en una entrevista con 'The New York Post'. "Tengo que estar involucrado en el nombramiento, como ocurrió con Delcy (Rodríguez) en Venezuela", dijo a la cadena ABC.
LLAMADA CON PUTIN
Su gobierno considera que el precio del petróleo y la subida de los combustibles, reflejado de inmediato en los billetes de avión o los carteles de las gasolineras, es un sacrificio temporal, "un precio pequeño" que pagar por "la paz y la seguridad de EE UU y del mundo", señaló en una publicación de Truth Social. "¡Solo los tontos pensarían lo contrario!", remató el líder republicano, que abordó la guerra en Oriente Medio en una conversación telefónica con su homólogo ruso, Vladímir Putin, en busca de una "pronta solución".
La Casa Blanca asegura que el mandatario y todo su equipo energético tienen un plan preparado para mantener estables los mercados desde antes de que empezara la operación 'Furia Épica' y seguirán evaluando las opciones. "Se trata de un cambio a corto plazo en los precios del petróleo, que caerán drásticamente una vez que se alcancen los objetivos", afirmó en su comunicado el portavoz Taylor Rogers.
Entre los precios transitorios y los líderes inaceptables, el mandatario no descarta el envío de tropas, pero tampoco lo ve probable. "Hemos golpeado muy duro la fabricación. Hemos eliminado alrededor del 70% de las lanzaderas", indicó el mismo día que recibía los féretros estadounidenses en la base de Dover. El presidente compareció en tan sobria ceremonia con una corbata roja y una gorra blanca, tan intempestiva en ese escenario que Fox la ocultó, al cambiar las imágenes por unas anteriores. La cadena alega haber usado imágenes de archivo por error.