Oriente Próximo
EE UU exige parar la represión en Irán mientras inician una negociación para evitar la guerra
El régimen de los ayatolás lucha por su supervivencia e insiste en que la situación en las calles está "bajo control"


Publicado el 13/01/2026 a las 05:00
Cientos de muertos y miles de detenidos después, el ministro de Exteriores de Irán, Abbas Araghchi, declaró este lunes que "la situación está bajo control". El jefe de la diplomacia fue la cara pública de un régimen que trató de mostrar una imagen de tranquilidad después de más dos semanas de protestas y, tras las palabras de Donald Trump sobre un mensaje enviado por Teherán a Washington para volver al diálogo, confirmó que su país "está abierto a negociar con Estados Unidos sobre la base de la dignidad y el respeto mutuo (.), pero no aceptaremos dictados, y los iraníes no permitirán ninguna forma de injerencia extranjera". Araghchi advirtió ante las amenazas del inquilino de la Casa Blanca que la república islámica "no quiere la guerra, pero está totalmente preparada para una guerra" en caso de agresión externa. El Gobierno de Teherán decretó tres días de luto por las víctimas de lo que calificó "ataques terroristas", entre ellas un centenar de agentes de las fuerzas de seguridad, que reunieron a una multitud de seguidores en las calles del país en movilizaciones a favor del sistema, pero se mantuvo una jornada más el corte de internet, señal de que no está todo tan bajo control como afirman. El presidente, Masoud Pezeshkian, participó en la marcha organizada en la capital a la que asistieron miles de personas.
El periodo de luto nacional, según la explicación de los medios oficiales, es en memoria de los fallecidos durante la "resistencia iraní contra Estados Unidos y el régimen israelí". Estos son los dos actores a quienes acusan de estar detrás de la deriva violenta adoptada por las protestas de carácter económico que estallaron el 28 de diciembre en el bazar de Teherán. No hay balance oficial de víctimas pero, según organizaciones como la Agencia de Noticias de Activistas de Derechos Humanos, con sede en Estados Unidos, al menos 538 personas han muerto y más de 10.600 han sido arrestadas por las autoridades.
PARTIDARIOS DE LA MONARQUÍA
El régimen lucha por su supervivencia y no ha dudado a la hora de reprimir con fuerza unas protestas que el jefe de la diplomacia calificó de "guerra terrorista" y aseguró disponer de "grabaciones de audio de mensajes de voz enviados a elementos terroristas ordenándoles abrir fuego contra civiles y fuerzas de seguridad". En los medios oficiales se repite una y otra vez que se trata de "alborotadores favorables a la monarquía", en alusión a los seguidores del hijo del Sha, exiliado en Estados Unidos desde hace 50 años, quien ha pedido a Trump que intervenga para derrocar a los ayatolás.
Como ocurriera en 2009, en la llamada 'revolución verde' que estalló tras el fraude electoral a favor de Mahmoud Ahmadineyad, y en 2022, en las revueltas tras la muerte de la joven Mahsa Amini a manos de la Policía de la Moral, la represión de las fuerzas de seguridad puede una vez más silenciar las movilizaciones, pero no soluciona los problemas internos y el desapego de una parte de la sociedad con el régimen islámico.
Pese al discurso oficial sobre la situación "bajo control", la Policía envió una jornada más mensajes de texto a los residentes de Teherán para advertir a los padres que mantengan a sus hijos alejados de los "alborotadores". En uno de los textos se explicaba que "dada la presencia de grupos terroristas y de individuos armados en algunas concentraciones, así como sus planes para causar muertes, y ante la firme decisión de no tolerar ningún tipo de indulgencia y de actuar con determinación, se aconseja encarecidamente a las familias que cuiden de sus jóvenes y adolescentes".
REUNIÓN PREVISTA
Trump desveló a los periodistas a bordo del Air Force One que el liderazgo iraní le envió un mensaje "para negociar" tras sus amenazas de acción militar a favor de los manifestantes. El presidente de EE UU avanzó que se estaba organizando una reunión, aunque añadió que podría tener que actuar antes de que se celebrara. "Estamos considerando opciones muy contundentes. Tomaremos una decisión", afirmó el líder republicano. Durante el fin de semana estuvo en Teherán el ministro de Exteriores de Omán, Badr bin Hamad Al Busaidi, uno de los mediadores habituales en la región en este tipo de situaciones. Los omaníes fueron también quienes intercedieron en la última ronda de reuniones sobre el acuerdo nuclear entre estadounidenses e iraníes, en suspenso desde el ataque sorpresa de Israel en junio.
El portal informativo Axios, con buenas conexiones en la Casa Blanca, aseguró que Araghchi contactó con el enviado especial de Trump, Steve Witkoff, para hablar sobre las protestas. Los israelíes siguen muy de cerca los acontecimientos y Benjamín Netanyahu, primer ministro hebreo, declaró que "las manifestaciones por la libertad se han extendido por todo el país. El pueblo de Israel, y en realidad el mundo entero, se maravilla del inmenso coraje de los ciudadanos de Irán. Todos esperamos que la nación persa sea pronto liberada del yugo de la tiranía". Su voz es la única autorizada en el Estado judío para hablar sobre la situación en la república islámica, a la que considera una "amenaza existencial" para su territorio y a la que no dudó en atacar en verano con el objetivo de acabar con su programa nuclear.