El mundo planta cara a Netanyahu y le exige que detenga la expansión de la guerra en Gaza
La ONU y decenas de países denuncian el "sufrimiento" de los palestinos y Alemania no mandará a Israel armas que se utilicen en la Franja


Publicado el 09/08/2025 a las 09:42
Israel pierde el favor del mundo. Después de la muerte de casi 62.000 civiles en bombardeos y la siembra de una hambruna sobrecogedora en toda la Franja, la decisión del Consejo de Seguridad hebreo de expandir una vez más la guerra y ocupar Gaza City dejó este viernes al país más aislado que nunca y a su primer ministro, Benjamín Netanyahu, a merced de una difícil crisis interna. Una multitud de israelíes se manifestó ante su casa -vacía- para detener este "desastre que solo nos conducirá a nuevos desastres".
En una reunión que se prolongó diez horas, el Gabinete dio luz verde a que el Ejército invada la antigua capital de la Franja, desaloje a sus 800.000 habitantes y arrase el lugar para eliminar uno de los últimos bastiones de Hamás. Netanyahu había cocinado su plan y se lo impuso al Consejo. Lo sacó adelante en contra del criterio del Estado Mayor y de la oposición, pero con el apoyo de sus socios ultras que precisamente le sustentan en el cargo. El jefe del Gobierno limitó su mensaje a Gaza City, pero se da por hecho que luego ampliará la operación militar a los campamentos del centro del enclave y empujará a toda la población, más de 1,2 millones de civiles, hacia el sur, donde ya se hacina otro millón largo de palestinos. El primer ministro podrá decir así que todo el territorio está bajo el control de su ejército, siempre que no se desencadene una guerra de guerrillas con los islamistas.
La ruptura con el arco internacional es casi absoluta. Netanyahu conserva a Donald Trump como el único aliado de peso, y a veces no lo es tanto. El mismo viernes trascendió una comunicación telefónica a finales de julio en la que el presidente de EE UU abroncó a gritos al líder hebreo por haber afirmado en público que "no hay hambruna en Gaza". El vicepresidente JD Vance manifestó anoche que Washington y Tel Aviv coinciden en objetivos pero mantienen "ciertos desacuerdos" sobre la manera en que Israel maneja la guerra.
El Consejo de Seguridad de Naciones Unidas se reúne este sábado, en una rara sesión de emergencia en sábado, para abordar la crisis hebrea. La ONU está convencida de que una "escalada" bélica y en un área densamente poblada desencadenará un "desastre" incalculable. "No vamos a ocupar Gaza; vamos a liberarla de Hamás", replicó Netanyahu.
CONSECUENCIAS GRAVES
Incluso Alemania, su principal ancla en Europa hasta ahora, anunció que dejará de exportar a Israel armas y equipos militares susceptibles de ser utilizados en la Franja. Berlín está "profundamente preocupado por el sufrimiento continuado de la población civil", según expresó el canciller Friedrich Merz, quien exhortó a Netanyahu a autorizar la entrada de ayuda humanitaria "sin restricciones", detener sus nuevos planes militares y no dar ningún paso más hacia la anexión de Cisjordania, un empeño de los ministros hebreos radicales de Finanzas y Seguridad Interior.
El portazo alemán puede tener consecuencias graves, aparte de afectar a una relación histórica a raíz del Holocausto. En los últimos meses, el canciller ha sido el freno de la UE para castigar a Tel Aviv. La paradoja es que el bloque aún no ha aplicado sanciones al Estado hebreo tras varios debates y Berlín, de alguna manera, lo acaba de hacer ahora.
Las empresas germanas son las segundas proveedoras del ejército israelí después de Estados Unidos, ya sea en munición o fragatas. O sea, hay un volumen de equipamiento alto en juego, aunque Merz tampoco aclaró si el 'embargo' será general. La contienda dura ya 22 meses, es la más larga que han librado las Fuerzas de Defensa con tanta intensidad y empiezan a escasear las reservas de munición y los repuestos para su maquinaria bélica. ¿Y qué hace Netanyahu? Simplemente mirar hacia adelante. Por eso, el viernes tomó el teléfono y llamó al canciller para comunicarle su profunda decepción: "En lugar de apoyar la justa guerra de Israel contra Hamás, que llevó a cabo el ataque más horrible contra el pueblo judío desde el Holocausto, Alemania está recompensando el terrorismo embargando armas a Israel", le espetó a Merz, que a su vez se mostró imperturbable.
La Unión Europea participó en ese coro mundial que pidió a Tel Aviv dar marcha atrás. Así, el 'premier' británico, Keir Starmer, avisó de que extender los combates "solo provocará más derramamiento de sangre". Los egipcios hicieron un llamamiento a reanudar las conversaciones de paz tras recordar que los milicianos "tienen orden" de ejecutar a los rehenes si se ven cercados por el Ejército. En general, todos los países árabes mostraron su desacuerdo, como lo hizo China -"debe cesar inmediatamente sus peligrosas acciones"- y Turquía, que pidió al Consejo de Seguridad de Naciones Unidas su intervención para establecer una tregua en Gaza y debatir la solución de los dos Estados. El ministro español de Exteriores, José Manuel Albares, apostó por esta vía en beneficio de "la paz definitiva" y predijo que las nuevas operaciones militares solo causarán "más destrucción y sufrimiento". El Fondo Soberano noruego fue más allá de las palabras y anunció una revisión de sus inversiones en intereses israelíes con vistas a aplicar cambios a partir de la próxima semana, según señaló el ministro de Finanzas, Jens Stoltenberg. El exsecretario de la OTAN rechazó una desinversión general en empresas y bancos hebreos, pero reconoció la existencia de preocupaciones "éticas".
TIENDAS Y HOSPITALES
La ocupación comenzará en cuestión de semanas. Los civiles serán evacuados a la zona central de la Franja en cuanto los ingenieros hebreos levanten una mínima infraestructura de tiendas y hospitales de campaña. Las familias de los rehenes se mostraron tajantes. El Gobierno ha "sentenciado a muerte" a la veintena de ciudadanos que aún quedan vivos en manos de Hamás. La milicia subrayó que una nueva invasión es una declaración "de guerra" en la que el jefe del Gobierno está dispuesto a "sacrificar" a los cautivos.
En el entorno oficial se apunta a que será una ocupación gradual y los siguientes pasos consistirán en tomar los campamentos del centro de la Franja para conseguir así el control militar de todo el territorio. En una declaración de cinco puntos, el Consejo hebreo declaró que Gaza pasará a ser gobernado por un órgano civil sin Hamás ni la Autoridad Palestina, encabezado por una coalición de fuerzas árabes.
Medios próximos afirman que Netanyahu confía en una rendición de la milicia tras el golpe a su feudo capitalino y que regrese a una mesa de negociación donde acepte liberar a todos los rehenes. En ese caso podría parar todo el mecanismo bélico. Pero también es posible que sueñe con "la eliminación completa de todos los miembros de Hamás y eso simplemente no es alcanzable", ha puntualizado en el diario The Washington Post el veterano diplomático Thomas R. Nides, antiguo embajador de EE UU en Israel.