La guerra a gran escala vuelve a Líbano con una sangrienta ofensiva de Israel con cerca de 500 muertos

Netanyahu confirma con bombardeos masivos que está dispuesto a hacer "todo lo necesario" para acabar con la amenaza de Hezbolá

El ejército israelí instó a los civiles en las áreas donde opera Hezbollah a irse y lanzaron ataques aéreos "extensivos" contra objetivos de Hezbollah en el Líbano
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El ejército israelí instó a los civiles en las áreas donde opera Hezbollah a irse y lanzaron ataques aéreos "extensivos" contra objetivos de Hezbollah en el Líbano
El ejército israelí instó a los civiles en las áreas donde opera Hezbollah a irse y lanzaron ataques aéreos "extensivos" contra objetivos de Hezbollah en el Líbano

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Agencia Colpisa

Actualizado el 24/09/2024 a las 08:20

Coches cargados hasta los topes, teléfonos que no dejan de sonar, ojos llorosos e incertidumbre absoluta. Caos y terror. Miles de libaneses abandonaron sus casas al sur y este del país para intentar escapar con vida de los bombardeos de Israel y colapsaron las carreteras rumbo a Beirut. Tras una semana de "golpes inimaginables" a Hezbolá, Benjamín Netanyahu anunció que está "dispuesto a hacer todo lo necesario" para acabar con la amenaza de la milicia chií y su ejército lanzó cientos de ataques que mataron al menos 492 personas, de ellas 35 niños y 58 mujeres, e hirieron a más de 1.600.

Por primera vez desde el 7 de octubre, Hezbolá empleó sus cohetes de largo alcance y golpeó en varios asentamientos de Cisjordania y en las proximidades de Haifa. Líbano revivió los fantasmas de la guerra de 2006 y dieciocho años después vivió su jornada más sangrienta. La guerra en Gaza y el apoyo de la milicia proiraní a Hamás a base de lanzar cohetes diarios contra Israel han llevado a estos vecinos a una nueva guerra.

Netanyahu declaró que "para aquellos que aún no lo han entendido" quería aclarar la política de Israel: "No esperamos una amenaza. Nos adelantamos a ella en todas partes, en cualquier escenario, en cualquier momento (.) Estamos eliminando a altos funcionarios, terroristas, destruyendo misiles y tenemos las manos extendidas. Prometo que cambiaremos la situación de seguridad".

Tras haber arrasado Gaza y matado a más de 41.000 personas, la mayoría civiles, Israel aplica a Líbano una estrategia similar de uso máximo de la fuerza y de justificar cada bombardeo por la supuesta presencia de miembros de la milicia chií o arsenales del grupo. El Ejército envió durante la mañana mensajes de texto a los habitantes del sur y este para decirles que "Hezbolá pone en riesgo vuestras vidas" y les ordenó alejarse lo antes posible. Como hace en la Franja, también lanzó panfletos con zonas delimitadas en rojo a evacuar y advirtiendo que quien permanezca allí será considerado terrorista.

El portavoz militar, Daniel Hagari, compareció ante los medios para avisar a los libaneses de que "si están dentro o cerca de un edificio utilizado por los radicales para almacenar armas o equipo de combate, deben evacuar el edificio y alejarse inmediatamente. Cualquiera que esté cerca de elementos o armas de Hezbolá se pone en riesgo". 

DOS HORAS DE MARGEN

Los aviones dieron apenas dos horas a los civiles para huir y por la tarde volvieron a castigar con dureza cientos de pueblos y ciudades. Hagari aclaró que de momento se centran en la operación aérea y no en la invasión terrestre y dijo que se han intensificado las operaciones "tras haber identificado los preparativos de Hezbolá para lanzar cohetes contra Israel". 

El Ejército intensifica sus ataques para obligar al enemigo a dar marcha atrás y conseguir que los 60.000 israelíes evacuados puedan regresar a sus casas. Con las órdenes de evacuación buscan además que aumente la presión interna contra la milicia chií en un país en el que más de 100.000 personas ya habían huido de la zona fronteriza.

Por ahora, ha sucedido lo contrario a lo que buscan los hebreos y, aunque la diferencia de fuerza es abismal, Hezbolá insiste en que no parará los ataques hasta que haya un alto el fuego en Gaza. La última palabra, sin embargo, la tiene Irán, país que controla al grupo libanés. Desde el Ministerio de Exteriores de la república islámica, que tiene pendiente la respuesta a Israel por el asesinato de Ismael Haniye en Teherán, calificaron los ataques contra Líbano de "locos" y alertaron sobre "las peligrosas consecuencias" de la "nueva aventura" de Netanyahu. 

Sin hacer referencia a los cientos de civiles muertos, el ministro de Defensa israelí, Yoav Gallant, aseguró que el Ejército está "aplastando" la infraestructura que el enemigo había construido durante décadas. El veterano analista militar Ehud Ya'ari, señaló que esta infraestructura estaba centrada especialmente en el valle de la Beqaa, al este del país y en la frontera con Siria, y declaró en el Canal 12 que "aunque la aviación no sea capaz de destruir todos los misiles, el objetivo es neutralizar la gran amenaza que suponen". Teniendo en cuenta el nivel de infiltración que ha demostrado el Mossad, podrían contar con las coordenadas de la red de lanzaderas de misiles en la que ha trabajado Hezbolá desde 2006.

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