Washington
El funeral de McCain se convierte en una reprobación nacional a Trump


Actualizado el 02/09/2018 a las 06:00
La Catedral Nacional de Washington reunió a lo más distinguido de la élite política para despedir al prestigioso senador John McCain, uno de los políticos del último siglo mas influyentes del país, que nunca llegó a la Casa Blanca.
Junto a familiares y amigos se sentaban varias generaciones de poder político de ambos partidos, entre ellos, los ex presidentes Bill Clinton, George Bush, Barak Obama, candidatos presidenciales Al Gore, John Kerry, el ex secretario de estado Henry Kissinger, ex senador Joe Lieberman y gran parte de los líderes del Congreso. Entre los miles que atendían el funeral se encontraban el actor Warren Beaty y el multimillonario y ex alcalde de Nueva York Michael Bloomberg.
Los dos rivales de McCain contra quienes perdió en las elecciones presidenciales, George Bush hijo y Barak Obama, elogiaron los valores y el carácter político del senador en un deliberado contraste con el momento político presente que vive el país.
Antes de llegar a la Catedral, la viuda Cindy McCain dejó una corona en el Monumento a los Caídos en Vietnam, donde McCain combatió y fue prisionero de guerra durante más de cinco años.
La ausencia del Trump se hizo presente en un extraño momento el viernes durante la ceremonia en la capilla ardiente del Capitolio, cuando el vicepresidente Mike Pence en representación de la Casa Blanca, le mencionó en su tributo. Ante la perplejidad de la familia McCain y los presentes, conscientes de la enemistad entre el senador y Trump, Pence señaló que el presidente respetaba el servicio al país de McCain.
Las elegías de Bush, la hija de McCain Meghan y Liberman, enfatizaron el contraste del carácter de McCain, conocido por su respeto a la diferencia política y su sentido de los valores comunes superiores, con el tono intolerante del presente político.
Barak Obama llenó el vacío presidencial con una elegía llena de alusiones al presente político en la que denunció 'el insulto y la grandilocuencia' y enfatizó la capacidad de McCain para elevarse por encima de 'falsas controversias'.
Sin nunca mencionar a Trump, Obama señaló que la política que pretende ser osada y brava, proviene en realidad del miedo. En un alegato con tono de amonestación a la clase política presente, el ex presidente Obama aprovechó el poder del púlpito eclesiástico para recordar a todos como McCain respetaba la ley y la constitución, la prensa independiente, el argumento honesto y el principio de que todos los individuos son creados iguales.
Obama terminó con un mensaje inspirador en el que animó a elevarse y a trabajar juntos por encima de las diferencias, palabras que en el actual momento de crisis política resonaron con profundidad entre los presentes y el resto del país que le escuchaba en directo por televisión e internet.
Trump, que dejó la Casa Blanca temprano en la mañana, llegaba a su club de golf en el momento en que se pronunciaban la elegías.
Desertado también por su propia familia, Ivanka Trump y su marido Jared Kushner se encontraban en el funeral junto a varios miembros de su administración.
Por una vez fuera del foco de atención, Trump por tuiter llamó una vez más 'falsa' a la investigación de la colisión con Rusia.