Sentimiento de inseguridad subjetiva
Publicado el 11/09/2026 a las 07:26
Esto supera cualquier ficción que pudiera imaginar alguno de los genios del cine de terror. Estamos viendo las imágenes de lo que está sucediendo en Ceuta, las playas invadidas con chozas que crecen sin control, en medio de basura y podredumbre. Los campamentos que también crecen, pero que están vacíos porque los invasores, vamos a llamarlos así, muy necesitados de apoyo, prefieren vivir a la intemperie antes que acogerse a los horarios y las normas de los campamentos. Prefieren vivir a su aire y que nada ni nadie les controle. Arden los montes y se ven ardiendo también varios contenedores. Las peleas entre ellos son asiduas y los centros de atención médica no dan abasto para atender los casos de reyertas y violaciones. Las entrevistas desgarradoras de madres de familia que no pueden llevar a sus hijos al colegio ni andar por la calle, ni disfrutar de la playa o de su rutina diaria. Y el Sr. Marlaska dice que: no pasa nada, que todo es un “sentimiento de inseguridad subjetiva”.
¿Hasta dónde vamos a llegar? ¿Qué más tiene que pasar para que por fin se ponga termine con esta pesadilla? Las personas que aparecen en la tele, ¿son chavales necesitados? ¿Son gente que viene con la esperanza de estudiar y de trabajar? Están siendo utilizados como carne de cañón por su propio país. Por sus propios padres. Son enviados por su gobierno para desestabilizar a un país al que llevan mirando durante siglos para hacerlo suyo. ¿Desde cuándo la inseguridad puede ser subjetiva? Que te ataquen y quemen contenedores, ¿es un tema subjetivo? ¿Qué entenderá Marlaska por inseguridad subjetiva? Cuando subió al furgón de la policía, Sr. Marlaska, ¿tuvo un sentimiento subjetivo de inseguridad? ¿O sintió un miedo aterrador de que iban a por usted, y la subjetividad se convirtió en objetividad lacerante, húmeda, desbordada? Seguro que sintió miedo. (...)
Son ustedes genios en el manejo del relato. ¿Por qué no se quedan a vivir a Ceuta y aprecian de primera mano lo que está pasando la gente allí? El miedo y la incertidumbre no son subjetivos, carcomen el alma y oscurece el porvenir, matan la esperanza. Te llevan al furgón cuando puedes disponer de algo parecido.
Y mientras tanto, Sánchez con su semblante estrenado para estas circunstancias, sigue imperturbable diciendo que él no acepta el chantaje, de ningún partido, de ningún poder. Que él no es rehén de Marruecos, no tiene amos, no está manipulado por nadie, ni secuestrado por ningún poder. Mientras, al fondo, se oye al fondo una voz que dice, ¡son seres humanos! Todos somos seres humanos, Sra. Yolanda, pero a los del propio país se les trata como si no lo fueran. Habría que añadir, que la caridad empieza por casa, y que la caridad exige responsabilidad y prudencia. Y que una política humanitaria debe de responder por sus consecuencias.