Año jubilar de San Francisco de Asís
Publicado el 03/02/2026 a las 07:32
Celebramos en 2026 el VIII Centenario del feliz tránsito de San Francisco de Asís de la vida terrenal a la patria celestial (1226). La presencia franciscana en Pamplona se remonta al siglo XIII. La primera ubicación fue a orillas del río Arga, en el lugar de la ermita de San Pedro. Más tarde (1245), el papa Inocencio IV autorizó a los franciscanos edificar un convento en los terrenos fronteros a la puerta de San Llorente (José J. Arazuri).
Los franciscanos conventuales impulsaron la misión de difundir la perfecta alegría y concordia del Evangelio en Pamplona. En aquellos tiempos de guerras, tensiones y conflictos, fueron artesanos y operadores de la paz con Dios entre los hombres y con el mundo creado: hermano sol, hermana luna... Con una mentalidad abierta salían sonrientes y afables a las calles y batallaban con palabras, argumentos e ideas.
Tenían fortaleza de ánimo. Se dedicaban al culto, predicación, confesión, y atención de enfermos y pobres… Vivían al “estilo divino”: oración, espiritualidad robusta, gratuidad, humildad, obediencia, pobreza, mansedumbre y castidad. Contaban con el ejemplo de San Francisco de Asís, que abandonó una vida de riquezas y abrazó la pobreza y la humildad, su verdadero alter Christus en la tierra.
La vida de San Francisco de Asís transformó al mundo. Fue la esencia y sustancia espiritual de su tiempo, el alma de la cultura y civilización de su época, el paladín valeroso de leyes justas ; el reformador de la Iglesia bajo el lema Deus est Deus pauperum (Dios es el Dios de los pobres), una fuente de inspiración para escritores (Dante), pintores (Giotto) , políticos (San Luis, rey de Francia)… Francisco Bernardone, el Poverello, el Pobrecillo, el juglar de Dios, el del primer belén en Greccio, el “nada” como se llamaba a si mismo, el autor del Cántico de las Criaturas himno de la belleza de la creación , el de la impresión de las Sagradas Estigmas , el espejo de Cristo nos saluda a todos según la tradición franciscana : “El Señor te dé paz”.