Gorraiz: ahogados en la piscina vacía
Publicado el 30/11/2024 a las 08:23
La piscina cubierta de Gorraiz está vacía. Así la vemos a través de los cristales. Hubo un tiempo, hace no tanto, en que esos cristales se empañaban porque la vida bullía en su interior. Y al otro lado, unos desconectaban, otros aprendían o entrenaban, algunos se rehabilitaban. Todos disfrutando. El paisaje exterior ayudaba a este remanso de paz. El 22 de diciembre del año pasado, el Consejo de Administración, quizás por no mirar por esos mismos cristales, nos comunicaba el cierre de la piscina cubierta. Ponían fin de una estocada a la natación, un deporte que es salud y disfrute por su carácter inclusivo, lúdico y terapéutico y que forma parte del objeto social definido en nuestros estatutos. En junio, seis meses después, los socios que en su día vimos en la piscina un motivo de adhesión al Club nos pronunciamos contra el cierre y propusimos la constitución de una mesa de trabajo que elaborase propuestas para garantizar su viabilidad. Nuestro impulso fue respaldado con el 43% de los votos.
Sin embargo, el Consejo de Administración desoyó a cuatro de cada diez votos y dijo estar al servicio del 57%. Por eso, a finales de junio cerró la piscina y hoy está vacía. Así vemos nosotros el Club ahora desde el otro lado del cristal: vacío y triste. A esto se ha llegado por la dificultad de dialogar y por la imposibilidad de trabajar todos juntos en una solución de consenso. El Consejo ha cerrado una instalación fundacional, como si nada, como quitando el tapón de la piscina para que se vayan por el desagüe los derechos y las necesidades de tantos. El Consejo de Administración no mira, no escucha y no siente. Mientras muchos socios estamos ahogados en una piscina vacía. Frente al cierre de la piscina cubierta, hemos reaccionado promoviendo la convocatoria de una Junta General extraordinaria en la que proponemos que ésta acuerde recuperar las instalaciones fundacionales para dar así cumplimiento completo al objeto social y para poner fin al actual clima de enfrentamiento.
Paralelamente, hemos presentado una batería de acciones legales y sociales que nos han dado la energía suficiente para confirmarnos en la opinión de que otro modelo de Club es posible. Un Club fiel a sus estatutos, un Club de relación social y no de jerarquías de poder. Un Club de entretenimiento y ocio para todos los socios, de todas las edades, condiciones físicas y necesidades anímicas y en una atmósfera de relación social grata. En ese Club al que aspiramos será posible que todos participemos en las decisiones trascendentes, creando mesas de análisis rigurosas y con objetivos positivos dirigidos a la búsqueda de soluciones.
Desde el fondo vacío de la piscina, hemos visto que es posible recuperar un Club sin traumas, sin rupturas, sin distinciones, sin prepotencia, con humildad y vocación de servicio por parte de los empleados a los que encomendemos la Dirección y de los miembros de la Junta que voluntariamente se postulen para serlo. Ese Club es posible. Por favor, participad, mirad en vuestro entorno y pensad que lo que hoy no necesitáis quizá mañana os lo presté la suavidad del ejercicio en una piscina en la que todos podamos reencontrarnos. El tiempo pasa para todos.
Belén Mateo Esteban