Obanos, la villa del misterio
Publicado el 06/02/2024 a las 07:15
Mi homenaje póstumo a Juan Manuel Rubio Guembe, recientemente fallecido, lo hago con este artículo que me pidió escribiese para ayudarle a dinamizar de nuevo la representación del Misterio de Obanos, de cuya Fundación fue Presidente.
Nos encontrábamos habitualmente en la Cafetería El Camino , tan cerca de su Obanos querido, y parada casi obligatoria en mi ruta. Me cautivó con su entusiasmo y dedicación infatigable a una meta: darle a la representación un cambio total, adaptándola a las motivaciones que tienen los peregrinos del siglo XXI. La actual Fundación Misterio de Obanos fue creada en 1992, marcándose como objetivo recuperar e incentivar aquella gran representación teatral que se estrenó en la Plaza de Obanos en agosto de 1965, bajo el auspicio de Santos Beguiristáin y que estaba basada en la versión local de la leyenda, enmarcada en el Camino de Santiago y de carácter religioso, de San Guillén y Santa Felicia.
En el recuerdo quedan aquellas más de 300 representaciones, con la gran mayoría de los vecinos de Obanos como actores además de otros ya profesionales, con maravillosos trajes de época, efectos especiales, danzaris, jinetes…Desde su comienzo tuvo una enorme acogida y no solo en Navarra puesto que fue declarada Fiesta de Interés Turístico Nacional en 2001 y ha recibido premios importantes del Ministerio de Turismo.
En la actual Fundación que presidió Juan Manuel continúan en algún caso y han entrado en otros nuevos patronos que, sin duda, van a contribuir a su nueva promoción: la Consejería de Cultura del Gobierno de Navarra, el Ayuntamiento de Obanos, el Arzobispado de Pamplona, la Parroquia de San Juan Bautista de Obanos, la Hermandad de Ermitaños de Arnotegui, la Asociación de Amigos del Camino de Santiago y otras asociaciones y personas relevantes del mundo del arte y la cultura de Navarra.
Hoy la Fundación quiere llevar el Misterio de Obanos también fuera, por catedrales, plazas y teatros de la Comunidades Autónomas del Camino de Santiago; hacer de la representación una obra exportable, con escenas que se adecúen a los nuevos peregrinajes. Pero como siempre ocurre, por muy nobles que sean las causas y desinteresados los esfuerzos personales, los medios son escasos porque el “poderoso caballero” condiciona. Y ahí está el muro que estrellaba una y otra vez a Juan Manuel en su noble amor a Obanos, a la historia y a su genuina leyenda. Su profesión, su familia (especialmente la atención a su madre de avanzada edad) y conseguir sin desmayo realizar este proyecto de nueva refundación del Misterio llenaron los últimos tiempos de su vida, truncada por la infortunada muerte. Cuando requirió mi ayuda, le abrí alguna fuente de financiación de empresas, de personas particulares pero se lamentaba de que la Administración Foral y algunos grupos políticos pasaban de largo de este tipo de cultura popular ya que, desde su prisma ideológico, no lo veían “progresista” - en tiempos de secularización, estas tradiciones de origen religioso, como que no, ¡una pena!-.
¡Qué sería hoy de Roncesvalles, Zubiri, Pamplona, Obanos, Sangüesa, Monreal, Puente La Reina, Estella, Los Arcos, Viana… en Navarra y de Santiago de Compostela en España! ¡Qué sería hoy de nosotros sin la civilización que, en todos los órdenes, nos trajo el Camino de Santiago! Por todo ello y en memoria de un ciudadano navarro, cuerdo, luchador, sin complejos ideológicos en tiempos adversos, enamorado de su pueblo y de su legado, en lo que pueda ayudaré a esta noble causa: el Misterio de Obanos.
Javier del Castillo Bandrés