Observando
Publicado el 14/01/2024 a las 08:33
He tenido la oportunidad de observar la vida muy de cerca durante año y medio largo. Porque lo malo también te lleva a lo bueno. He podido parar y seguir observando. Bajarme del tren de la prisa y la impaciencia, salir del automatismo.
Y duele mucho pero también sonríes por los pequeños gestos, por los pequeños detalles, por aquello que estuvo delante o cerca de ti y no viste o no lo valoraste. Hay un vacío enorme en valores, pero he comprobado que éstos se concentran en algunas personas, en pocas. He tenido la oportunidad de abrazar y ser abrazada. De conocer y desconocer. De tener y de perder. De decidir y de saber que no quiero. Aunque siempre vuelve la elección y vuelves a tropezar engrosando la lista del no.
En algunas ocasiones me ha resultado difícil discernir el sueño de la realidad caminando entre la línea invisible que separa la locura de la cordura. La vida me dio una buena patada pero me quedé observando, viviendo, durmiendo. Intentando mantener el tipo, sosteniéndome en la soledad de mi alma, soledad elegida. Soledad privilegiada. Rota y recompuesta. Quizá más desconfiada, pero también más sabia y más generosa. Cuando te cuesta vivir porque no encajas, entonces fluyes como el agua, como el viento.
Y es así como en cada ráfaga y en cada corriente deposito lo mejor de mi alma allí donde vaya. Me da igual el que dirán y lo que harán. Me mantendré firme y siempre conservaré mi esencia, a pesar de las ráfagas, de las corrientes.
Elena Pinto Mendaza