Es urgente "apostar" por la Primaria
Publicado el 26/12/2023 a las 07:18
Es evidente que el Servicio Navarro de Salud- Osasunbidea no está atravesando sus mejores momentos, cada vez son más los días que ocupa titulares: cierre de partos en el Hospital de Estella, ausencia de intensivistas en Tudela, listas de espera..., y mientras tanto la Atención Primaria languidece sin que a nadie parezca importarle.
Ya no es noticia, hemos normalizado que los pueblos se hayan quedado sin médico, que las plazas se queden sin cubrir, la ausencia de relevo generacional porque las plazas MIR de Medicina de Familia quedan descubiertas, bajas de profesionales debido a la sobrecarga y aumento de presión asistencial, pacientes que se ven obligados a hacer cola en los centros de salud a las 7.30 de la mañana para conseguir cita, la demora en una cita de hasta 10-15 días y una población cada vez más descontenta. Problemas que se agudizan día a día y que afectan tanto a profesionales como al conjunto de la sociedad.
Somos profesionales de medicina de Atención Primaria del C. S. Iturrama preocupados por el futuro de un sistema sanitario abocado al abismo mientras nuestros políticos y gestores miran hacia otro lado o se justifican diciendo que “en otras comunidades están igual o peor”. En las primeras declaraciones el Sr Domínguez hizo hincapié en que el problema no es la falta de médicos: “no creo que en Navarra falten médicos, sino que hay que distribuir los recursos”. En nuestro caso, que damos servicio a la población más envejecidas de la comarca de Pamplona, con elevadas necesidades socio-sanitarias, se ha tomado la decisión de trasladar a un profesional de medicina y otro de enfermería al Centro de Salud de Ardoi. Para esta decisión tan perjudicial para el C. S. de Iturrama, la justificación fue que “estamos mal distribuidos”. Actualmente nos vemos obligados a atender más pacientes de los que caben en la agenda para sustituir a otros compañeros ausentes, asumir procesos derivados de la consulta de enfermería, pacientes valorados telefónicamente que requieren visita presencial, atenciones a domicilio y a pacientes en cuidados paliativos. Además de informar resultados y seguimientos indemorables y que nos vemos obligados a forzar en nuestras agendas .
Sí, porque aunque usted no lo crea, no somos la puerta de entrada al sistema sanitario, sino que somos parte esencial del mismo, pero desgraciadamente ha sido el único ámbito en el que no se han incrementado recursos humanos ni materiales en los últimos años. Estamos desbordados por la presión asistencial, inmersos en un modelo de los años 80, sin el conocido “progresismo” y sin avances en el modelo asistencial, con una población más informada, exigente y sobre todo más envejecida. Nuestras agendas atienden diariamente a 30-40 pacientes , habitualmente con varios motivos de consulta; igual antes era más fácil porque eran nuestros pacientes, de nuestro cupo y los conocíamos, pero ahora son del profesional que está de baja, del que está de vacaciones, o del cupo que no tiene profesional asignado y todo se complica más. Cada vez más compañeros solicitan teletrabajo para poder sacar el trabajo fuera del horario laboral, y luego nos echamos las manos a la cabeza cuando vemos los datos de salud mental o las bajas que se producen. Además también nos gustaría recordarle que el 90% de los procesos se resuelven en Atención Primaria y que en todos los grupo de trabajo se concluye que las derivaciones son apropiadas, no obstante, siempre se nos acusa de ser el origen de todos los problemas; porque parece que no vemos pacientes o porque derivamos mucho a otras especialidades.
Estamos cansados de la sobrecarga asistencial, de no poder atender de forma adecuada y con la calidad que merecen a nuestros pacientes y de que siempre tengamos que justificar nuestro trabajo. En cuanto a la parte comunitaria, de la prevención y promoción de la salud, de la actividad docente e investigadora ni hablamos. Creemos que somos profesionales, posibilistas, comprometidos, pero hemos tocado fondo. Por tanto, es necesario un cambio organizativo y de gestión en el cual políticos, gestores, profesionales y pacientes participemos y seamos conscientes de lo que estamos perdiendo .
Tenemos una Atención Primaria en peligro de extinción en la que no se han invertido recursos de ningún tipo para adaptarse a la realidad de la sociedad actual, donde por un lado se valora la inmediatez, que no la accesibilidad, y, por otro, no se está dando respuesta a la cronicidad ni al envejecimiento de la población. Estábamos orgullosos de nuestro sistema sanitario, un sistema que hemos defendido durante mucho tiempo, pero hemos llegado al punto en el que se toman medidas efectivas o no habrá marcha atrás.
Alberto Istuiz Abadía, Director, Isabel Goñi Chocarro, Luis Escriche Erviti, José Julián Garces Resa, Mª José Lizaso Arruabarrena, Ángel Parra Osés, Mª Mar Malón Musgo, María Sastre Lasa, Luis García Díaz, Maadalha Alí Abderahman y Marian Urra Velasco, profesionales de medicina de Atención Primaria del centro de salud de Iturrama