Sanidad navarra, víctima del movimiento político
Publicado el 13/12/2023 a las 07:13
La pandemia sufrida por suerte ya remitió, dejando un poso de secuelas y variantes de plazo y alcance indefinido. En Navarra, se instauró el sistema de consulta no presencial, en parte, para preservar al equipo médico y asistencial de posibles riesgos de contagio. La pandemia ha pasado o, por lo menos, su acción más virulenta, las restricciones hace mucho tiempo fueron levantadas pero el sistema médico asistencial no ha recuperado su función vital, la asistencia y visita personal. El problema se ha agrandado en Navarra ya que en las dos últimas legislaturas se ha magnificado una brecha paciente- médico, que ahora primero debe contar lo que cree que le pasa a administración y ésta, según criterio, le concede la visita con enfermera o médico. En este “impasse” de dejación e incapacitación política para recobrar el orden sanitario, las cosas evolucionan a peor dejando a los médicos a los pies de los caballos y a los sanitarios sin orden ni concierto y con salarios poco atractivos. Esto en cuanto a personal, y en cuanto a instalaciones, el hospital de Tudela deriva pacientes a Estella y Estella a Tudela por falta de médicos en las especialidades. ¿Dónde está el proyecto para resolver esto? ¿Cómo es posible que en lo privado la agilidad sea total y en lo público haya listas de espera de miles de pacientes? Estamos ante una pérdida más de nuestra calidad de vida en Navarra y, lo que es peor, sin proyectos para recuperar el status y calidad asistencial perdidos. La sanidad es lo más importante que tenemos, tiene que estar alejada de movimientos políticos que en algún caso han podido menguar los recursos de las instalaciones o incluso generar una crispación personal que lleva a salidas no deseadas por los navarros.
Ángel Moracho Jiménez