Cuando moverse implica cuidarse
Publicado el 26/09/2023 a las 07:16
En 1953, el médico inglés, Dr. Morris, en su célebre “estudio del autobús” observó que los cobradores de autobús, en continuo movimiento, tenían menos enfermedades cardiovasculares y morían más tarde que los conductores, siempre sentados. Tras este hallazgo estudió a los trabajadores de correos y vio que los trabajadores de oficinas desarrollaban más enfermedades del corazón y morían antes que los repartidores de cartas.
Pasados 70 años, desde que el Dr. Morris demostró la relación del ejercicio físico con la salud, la evidencia científica nos presenta dicha relación como indiscutible. Mirando a nuestro presente y futuro de envejecimiento y cronicidad progresivos desde el mundo de la salud deberíamos considerar la actividad física como herramienta, casi obligada; de prevención y también de tratamiento para las enfermedades no solo cardiovasculares sino también osteomusculares y de la esfera emocional. La actividad física además enlentece el proceso de fragilidad asociada a la edad ayudando a mantener nuestra autonomía personal durante más años.
Con esta convicción, desde el pasado mes de abril profesionales sanitarios y Ayuntamiento de Leitza desarrollamos de forma conjunta el programa de prescripción de actividad física “Pausoz pauso”, uniéndonos de esta forma a iniciativas similares de otras zonas básica de salud y a la presentada hace unos días por el Instituto Navarro de Salud pública “Mugitu-muévete”. El programa es fruto del trabajo conjunto de profesionales de medicina y enfermería junto con Trabajo Social y la colaboración del Ayuntamiento representado actualmente por David Anaut y en abril por Mikel Zabaleta, quienes ponen a su disposición el polideportivo público gestionado por la empresa pública Anikote. Población a quien se dirige: al igual que en otras Zonas Básicas de Salud, la población a la que se dirige el programa es población sedentaria, de riesgo cardiovascular (diagnosticados de diabetes, colesterol, obesidad, hipertensión….) así como pacientes con otras enfermedades que se puedan beneficiar de la práctica de actividad física (artrosis, enfermedades relacionadas con la Salud Mental, etc).
¿Cómo se desarrolla? El desarrollo del programa es sencillo, desde las consultas de Medicina y Enfermería se ofrece la receta de actividad física a quienes cumplan los criterios de prescripción. Con la receta acuden al polideportivo público donde Miren Latasa, Técnica deportiva, hace una valoración de la condición física de partida y prepara un plan de actividad física adecuado a sus posibilidades. En cuanto al seguimiento y la evaluación, a las personas que acuden al programa se realiza un seguimiento para ver la adherencia al programa (igual que realizamos seguimiento de otros tratamientos farmacológicos) y serán evaluadas de forma periódica para readecuar la actividad física a su situación y para motivar su continuidad y progresión (las tarifas para las personas usuarias con prescripción son bajas, oscilan entre 3 euros ( personas jubiladas) y 5 euros ( no jubiladas) cada mes).
Pasados 4 meses de iniciar el programa hay satisfacción en todas las personas implicadas: pacientes que mejoran su nivel de salud y moviéndose se sienten mejor, sobre todo quienes nunca se hubiesen imaginado haciendo estas actividades. Los profesionales tenemos una herramienta sencilla para prescribir actividad física (sin soportar una nueva sobrecarga) y al abrir nuestra actividad a los servicios deportivos contamos con más recursos para la salud de la población. Trabajar por la salud nos corresponde a todas las personas: población asumiendo la responsabilidad del autocuidado, profesionales de la salud compartiendo cuidados con profesionales que también trabajan por el bienestar físico de las personas y, sobre todo, a las instituciones procurando los recursos necesarios para todo lo anterior.
Equipo de Atención Primaria de la Zona Básica de Leitza-Goizueta y Miren Latasa, en representación de Anikote (empresa pública polideportivo Leitza).