Jugarse la vida cada día
Publicado el 13/06/2023 a las 07:31
Era policía foral y se llamaba Virginia. O Sergio. O Ana. O alguno de los más de mil nombres de quienes servimos en la Policía Foral de Navarra. Ojalá no llegue nunca el día en que comiencen así las crónicas periodísticas como las que hemos leído recientemente, con motivo del fallecimiento de Juanjo, policía nacional en Andújar (Jaén). Una patrulla acudió a un aviso por lo que parecía un conflicto vecinal, algo que sucede muy habitualmente en nuestro día a día. Al llegar, observaron una persona agresiva que se enfrentó a ellos; algo con lo que, lamentablemente, también nos encontramos con frecuencia. Y en esta ocasión, el agresor portaba un cuchillo y un arma blanca.
Ante esta grave situación, los agentes contaban con dos medios que intentaron utilizar: la defensa extensible y la pistola. Y el resultado de la intervención: un policía y el agresor fallecidos y otro policía herido. Si esto mismo hubiera sucedido en Navarra y con agentes de Policía Foral, es muy posible que el resultado hubiera sido similar, porque frente a una agresión de este tipo, nuestros patrullas cuentan con similares medios (bastón policial -no extensible, salvo en determinadas unidades- y pistola). Lo que podría haber cambiado el resultado (dicho con todas las cautelas) es el uso de un arma incapacitante como una pistola taser. Muchas policías (locales, autonómicas y estatales) ya cuentan con este instrumento de trabajo, y Policía Foral hace más de dos años adquirió un lote que a día de hoy sigue guardado sin que se permita su uso a nuestras patrullas. El Gobierno de Navarra se escuda en la necesidad de modificar la Orden Foral que regula el armamento reglamentario en Policía Foral, trámite normativo sencillo que ha sido incapaz de llevar adelante en esta legislatura.
Nuestras patrullas se juegan la piel día a día en intervenciones similares. Y es una omisión grave tener disponible los medios adecuados para enfrentarlas y no permitir su uso por dejadez de quienes tienen la potestad de hacerlo. Nuestras patrullas necesitan ya los táser en la calle. Para que no haya más crónicas que hablen de Juanjo. Ni de Virginia. Ni de Sergio. Ni de nadie más.
Javier Hernández - Departamento de Comunicación Agrupación Profesional de Policía Foral