Bajo el mismo foco
Publicado el 03/05/2023 a las 07:39
En los últimos tiempos parece que se está haciendo cada vez más difícil vivir y convivir en nuestro entorno, siendo numerosos los casos y situaciones en las que nos asaltan temores y miedos que llenan gota a gota, nuestro vaso de “cosas aceptables para que pueda seguir confiando y viviendo en sociedad.” Vemos y leemos noticias constantes que nos alarman y que, aderezadas con los ingredientes necesarios, nos alertan haciendo que nuestra atención y nuestras energías se dirijan a asuntos en los que no nos fijaríamos de ninguna de las maneras.
Esto para explicarlo claramente, no es otra cosa que vivir con el miedo instalado por las agresiones, actitudes, delitos y faltas cometidas por individuos (independientemente del género que sean), que viven en lugares cercanos a nosotros. No me refiero en este momento, por tanto, a todas esas agresiones, delitos, actitudes o faltas ocurridas lejos de nosotros. Recientemente en Pamplona hemos tenido noticias de hechos muy dolorosos y alarmantes en las que se habían producido violaciones, otros casos han sido atropellos cuyos conductores no estaban en condiciones adecuadas en el momento del accidente, hemos leído casos de agresiones o peleas en zonas céntricas de la ciudad, hemos visto algo más lejos, pero sintiéndolo cercano, casos de incendios provocados, casos catastróficos de bullyng con menores, estafas electrónicas diarias o cualquier otro hecho que nos atemoriza y alerta. En muchísimas conversaciones de sobremesa se habla de todo esto, en casi todas charlas de café opinamos sobre las penas y castigos a todos los maleantes, en debates muy sesudos indicamos qué es lo que el Gobierno debiera hacer y cuánta culpa tienen siempre los demás de las cosas que pasan.
Las Policías de todos los colores trabajan en sus parcelas y cometidos, las Instituciones sociales trabajan en las suyas, la Justicia en su parte, Educación en lo que puede, pero no parece suficiente… Imaginemos entonces cómo podemos mejorar (criminólogos, profesores expertos que ayuden, terapeutas, mediadores, profesionales de la Salud y de las emociones, trabajadores sociales con ideas nuevas…). Yo, sin embargo y a pesar de todo esto, pienso que hay muchísimas personas aportando, influyendo, creando, pensando, motivando, proyectando, ingeniando o forjando maneras y fórmulas de convivencia, de respeto y de desarrollo para todos. Es la Sociedad en conjunto, la Comunidad quién debe hacerse responsable de lo que queremos ser, del camino que queremos recorrer, sin olvidarnos que la formamos personas. (...) En ese foco debemos pensar todos; primeramente los que tienen poder decisorio, los que hacen normas y Leyes, los que quieren ser elegidos para cambiar o mantener lo que hacen, seguido de los que pueden influir en las opiniones, prensa, creadores de contenidos, influencers, educadores, divulgadores… y también el resto, pensemos en lo que hacemos en lo bueno, positivo, enriquecedor y satisfactorio que es vivir en sociedad.
Javier Goya Santesteban