Constituciones, un control a los gobiernos
Publicado el 09/01/2023 a las 07:16
Quisiera antes de nada, recordar una similitud, salvando grandísimas diferencias de la época y el país en que se produjo, la Revolución denominada gloriosa de 1688, cuando el protestante Guillermo de Orange invadió Inglaterra y arrebató el trono del católico Jacobo II; no hizo falta ninguna batalla, ya que Guillermo fue invitado por el Parlamento para representar la corona con la unión de María II de Inglaterra hija de Jacobo II, para pasar de un régimen monárquico totalitario, a una monarquía constitucional, que aun en la actualidad está vigente en el Reino Unido.
En España, a los dos días del fallecimiento del caudillo de España, el general Francisco Franco, el 22 de noviembre de 1975, se proclamo Rey de España D. JuanCarlos I; en este caso, también sin ninguna batalla, y con la aceptación y su ratificación en la Constitución del 6 de diciembre de 1978, en un referéndum con el 87’78 por cien de los votos favorables, y sancionada por S.M. El Rey ante las Cortes españolas el 27 de diciembre de 1978.
Se entiende la oposición a las constituciones por parte los reyes que gobernaban de manera totalitaria, ya que las constituciones, a grandes rasgos, suponían un control al gobierno. El mérito de las constituciones se debe a los ciudadanos, que con su aceptación y respeto a las mismas, han ido consolidándose, y han permitido la creación de distintas leyes para acomodar la convivencia en sociedad entre ciudadanos que desean vivir en paz, en unos tiempos tan cambiantes.
Seguramente, las personas que pertenecen a la generación de la transición democrática española querrán que las nuevas generaciones entiendan el texto constitucional como símbolo de libertad y bienestar de sus conciudadanos. “La sociedad en la que no está garantizada la libertad, ni establecida la división de poderes, carece de Constitución”; así está plasmado en el art. 16 de la Declaración de Derechos del Hombre y del Ciudadano (1789). Hay que recordar que el art. 3 del mismo texto (1789) dice: “El principio de toda soberanía reside esencialmente en la Nación”. En nuestra Constitución de 1978 en su art. 1° apartado 3 refiere que: “la soberanía nacional reside en el pueblo español…”.
Vidal Erdozain López