La verdad, un bien común
Publicado el 30/08/2022 a las 11:35
Días pasados seguí con interés la entrevista que Pablo Motos, con motivo de celebrar el día mundial de la radio, realizó a Julia Otero, Ángels Barceló y Pepa Fernández, dentro de su programa el Hormiguero. El manifiesto derroche de simpatía unido a las tablas de todas ellas, de saber cómo responder a las preguntas formuladas por el realizador, fueron puntos que jugaron a favor de mantenerme sintonizada hasta el final de la misma. No en vano, ello me permitió, dentro del ámbito específico de los medios de comunicación, extraer una lectura de la realidad y aventurar el posible rumbo, sobre las expectativas y las exigencias de nuestra sociedad, en torno a determinadas cuestiones que estimo son de interés general.
Así, en relación con la apremiante cuestión de si persiste hambre de la verdad, de si la verdad sigue teniendo la misma relevancia en nuestra sociedad de hoy, con meridiana claridad expusieron que lo que se busca hoy no es la verdad en cuanto un bien común, sino el poder confirmarse en los medios mi verdad, tú verdad. Pero si, cada uno con nuestra propia inteligencia captamos la verdad, esa verdad captada es una y a la vez es común en cuanto que está abierta al alcance de todos los que la buscan y por ello mismo, ese carácter común nos convierte en solidarios de la misma. Lejos nos queda aquella estrofa de nuestro querido poeta Antonio Machado cuando afirmaba “ ¿Tu verdad? No, la Verdad, y ven conmigo a buscarla. La tuya, guárdatela.” La verdad por ser un bien espiritual siempre está por encima de nosotros, sin dejarse encadenar por nadie, de ahí que en rigor nadie puede decir que la verdad sea suya y el pretender lo contrario conduce a engañarse a sí mismo, pues pienso que lo que se llega a poseer, en tal supuesto, no es la verdad sino una falsa apariencia de la verdad.
Amelia Guisande González