Victoria tras victoria hasta la derrota final
Publicado el 18/07/2022 a las 08:28
¿Cuántos años llevamos pidiendo desde nuestro sector, el productor de alimentos, que cuenten con nosotros para resolver nuestros problemas? Diciendo que nosotros somos la solución a muchos de ellos, que no se legisle desde el desconocimiento la demagogia y la dictadura animalista y ecologista.
Tantos años, como llevamos sufriendo el despreció, la injerencia y las prohibiciones sistemáticas por parte de las instituciones.
La última “victoria” que se ha apuntado el Gobierno de Navarra es la perpetrada el 4-7-2022 vía orden foral.
Tras una semana de calor infernal durante la cual no se hizo nada, llegó el fatídico fin de semana con decenas de incendios de los cuales solo uno fue provocados por cosechadora.
Solución: se criminaliza a los agricultores poniendo el foco mediático sobre ellos mientras se aprovechan sus tractores y a ellos mismos para atajar los fuegos, y más tarde se perpetra la citada orden foral en virtud de la cual se nos prohíbe trabajar y recoger nuestras cosechas como se ha hecho toda la vida.
Unas cosechas en las que llevamos once meses trabajando e invirtiendo en gasoil, semillas, fitosanitarios, abonos, etc y que día tras día van mermando, sin contar el riesgo de pedregada que nos dejaría sin nada.
No seré yo el que pida estar trabajando a 45ºC, pero de ahí a no dejarnos trabajar por la noche y hasta que las temperaturas lleguen a los 35ºC hay un abismo.
En otras comunidades no importa el tipo de alerta sino la temperatura, y así se puede trabajar todos los días mientras la temperatura no pase de los 35ºC.
En Navarra no. Lo dicho, otra victoria más sobre la agricultura y ganadería y sobre el mundo rural en general.
Otra victoria en forma de prohibición que se suma a otras como el cambio de régimen fiscal en plena pandemia, el fomento de la competencia desleal importando alimentos de países dónde se utilizan fitosanitarios aquí prohibidos y mano de obra esclava, prohibición del uso controlado del fuego, prohibición de limpiar los montes, prohibición de limpiar los ríos, prohibición de matar lobos que matan a las ovejas, prohibición de matar jabalíes que matan al ganado y a nosotros mismos en accidentes de tráfico, prohibición de que nuestros perros y perras se reproduzcan, etc.
Conclusión: la derrota final del mundo rural y con él, el de una sociedad que podía ser autosuficiente en materia alimentaría y a este paso terminará dependiendo de otros países.
Aquí la agricultura y la ganadería está a punto de ser derrotada, algo demostrado objetivamente con una falta absoluta de relevo generacional.
Salvador Moreno Ruiz, agricultor de Sartaguda