Llámeme tonta
Publicado el 07/05/2022 a las 08:30
Todavía no salgo de mi asombro al escuchar al presidente de Iberdrola, Ignacio Sánchez Galán, llamarme tonta por seguir contratando la tarifa de luz regulada por el Gobierno o PVPC. Tengo un contrato a tarifa regulada con su empresa. De toda la vida. Durante 14 años, según las estadísticas, he pagado menos que la tarifa libre. Y sí, he sido tonta durante los diez meses de subida extraordinaria de precio de la luz en ese ‘pool’ o mercado diario, en el que las nucleares, hidroeléctricas y eólicas de Iberdrola han cobrado la energía producida al precio estratosférico de las centrales de gas, cuando estas solo aportan un 30% de la electricidad al sistema. Soy la tonta que ha pagado ese beneficio caído del cielo a ese otro 70% de electricidad cuyo coste era bastante menor. Y sin el cual, él dice que su compañía no puede hacer inversiones en energías sostenibles en España. Por cierto, igual de tonta que otros 10 millones de hogares o empresas españolas que seguimos en el PVPC. Confiaba en que, tarde o temprano, el Gobierno pondría una solución al recibo de la luz. Porque los consumidores más vulnerables, los del bono social, están en la regulada. Ahora que la ministra Ribera consigue que Bruselas nos deje topar el gas y que el recibo me va a bajar un 30%. Ahora que, pese a esta rebaja, Sánchez Galán revisará al alza muchos contratos libres del último año, yo me pregunto si la tonta seré yo por contratar a una empresa que me falta al respeto.