La Virgen de Fátima
Publicado el 25/03/2022 a las 07:54
He meditado mucho a la hora de escribir esta carta. He pensado no escribir nada pero no me voy a autocensurar por los falsos respetos humanos. Estos días hay quien se está riendo porque el Papa Francisco, el único líder mundial coherente ante todo lo que está pasando, ha convocado a todo el orbe cristiano a unirse a la consagración de Rusia, Ucrania y el Mundo al Corazón Inmaculado de María tal y como muchas personas creemos que lo pidió la Virgen en Fátima. La cuestión es que muchas personas creyentes en estos momentos tan graves y difíciles preferimos implorar la intercesión de la Madre a confiar en toda la basura política que nos rodea. ¿Quién nos va a salvar de la ruina inminente? ¿María Chivite, el presidente Sánchez, la izquierda desnortada, la extrema derecha bravucona...? Sólo nos van a salvar los valores trascendentales que se encierran en el Evangelio: hermandad, solidaridad, comunidad, misericordia y libertad en la justicia. Estoy muy cansado de habladores. ¡Es la hora de la conversión! Paz y bien, les deseo lo mejor.