Al centro de salud de Azpilagaña
Publicado el 03/03/2022 a las 07:47
En estos días, en los que la pandemia parece estar cediendo terreno, no podemos olvidar que los centros de salud y la medicina de familia han sido uno de los focos principales en la lucha contra el Covid y sus nuevas variantes. Una primera línea de combate que, con escasez de medios humanos y materiales y sometida a críticas muchas veces injustas, ha trabajado -y trabaja- sin descanso para proporcionar al ciudadano una atención digna y eficiente. Y lo hace no sólo con relación al coronavirus sino respecto a esas otras enfermedades que parecen haber desaparecido pero que, para nuestra desgracia, siguen presentes en el día a día. Mi marido falleció recientemente de ELA, una enfermedad cruel a la que no se dedica - como a tantas otras- una atención y soporte suficiente, sobre todo en el ámbito político. A través de esta carta querría trasladar, a quien quiera escuchar, mi más sincero agradecimiento por la atención recibida desde mi centro de salud de Azpilagaña durante el difícil proceso que hemos seguido. A todo el personal sanitario, con especial mención a la doctora Hermoso de Mendoza y al equipo de enfermería, unos profesionales cuyo acompañamiento médico pero sobre todo humano - en coordinación con el Hospital de Navarra y San Juan de Dios-, nos ha servido de soporte desde el primero hasta el último de los momentos. De corazón, gracias.