Los mejores deseos
Publicado el 19/12/2021 a las 09:04
Feliz Navidad a todos, ese es mi deseo y no es hueco. Dios nació y murió por nosotros, y a todos los que no piensan igual, pues también se lo deseo. Parece que a algunos les cuesta decir “Feliz Navidad”, toda mi vida la he vivido y siempre la he deseado, en momentos felices y en otros muy duros. Podemos contar muchas cosas pero ahora estamos todos en el mismo barco y las olas son muy fuertes: a algunos se los han llevado, les lloraremos y lloramos, pero los que seguimos debemos de remar muy fuerte y cuidar por quedarnos pues hay mucho que hacer. Que los que puedan y deban hagan todo lo que está en su mano por esta pandemia. En el mundo hay nueve mil millones de personas y a día de que acabe la Navidad habrá unos seis millones menos. Vemos lo que está ocurriendo en esos países en los que la vacuna ahora está llegando y yo me avergüenzo de todo esto. Me avergüenzo en este tiempo de muchas cosas, quizás esto ha sido un tiempo largo para empezar a ser capaces de decir que no somos el ombligo del mundo. Por eso cuando me decían que todos somos hermanos lo empiezo a dudar. Decirles a los que dirigen este mundo que primero tengan educación pues oírles hablar es desagradable en muchas circunstancias. Pensemos en menos idioteces, como bien he leído al Director de Cáritas, porque nos sobran tantas cosas bobas de estudios inservibles... Sean eficaces y páguenles la luz a los que lo necesitan, que los políticos sean bien pagados pero hay que exigirles estudios para saber si saben a dónde van, que no lo tomen como un modo de vivir - estamos de ineptos y poco eficaces hasta arriba-. Por favor, cuando estén en sus casas calentitos piensen en los que pasan frío, mucho frío, y prefieren calor a comida. Es terrible todo esto pero no hay que amedrentarse. Con todo lo que han sufrido los de las riadas estos últimos días, que se pongan ya las cosas sobre la mesa sabiendo que el año que viene llegará otra.
Como digo, han sido tantas cosas las que deja este 2021 que vamos a pedir a Dios que nos ayude, vamos a intentar todos ser mejores. Somos conscientes de que él dio la vida por nosotros, no tengo la menor duda de que un día nació y otro día muy joven dio la vida por nosotros - siempre pienso que no se mueve ni una hoja de un árbol sin que él quiera y que seguro que está muy cansado de ver nuestro comportamiento-. Empecemos el 2022 con muchas ganas de hacerlo bien, muy bien. Que el nuevo año sea diferente, que no estemos tan enfadados unos con otros . Y que vivamos, que solo se vive una vez.
Loli Cayuela Pascual