Sin trampa ni cartón

Teresa Rodríguez Laborra

Publicado el 14/12/2021 a las 07:28

Mucho se oye hablar de la jornada escolar y poco de la verdadera razón para suscitar debate, diferencia y división. Sin entrar a aclarar qué jornada es más beneficiosa para el alumnado ya que considero que eso debe dejarse en manos de expertos, y no, con expertos no me refiero a maestros, sí que quiero apelar a la importancia que como sociedad damos a la población a quien afectan estos cambios. Principalmente a ellos, sí. Y por ende, a sus padres. En este orden. Y no al revés. Evidentemente un colegio no es un parking, ni los niños son máquinas, ni objetos inertes a quienes los adultos debamos o podamos manejar a nuestro antojo. No tenemos derecho a ello. Escuchemos sus necesidades y respetemos sus ritmos. Seamos responsables y démosles un ejemplo de empatía. Y luego, decidamos en base a su bienestar ya que legalmente prima sobre el nuestro.

En las actuales circunstancias y con las medidas y normativas actuales argumentar que en la Educación Infantil el momento de mayor riesgo es el comedor es faltar a la verdad. Simple y llanamente. Hasta donde yo sé, la estupidez de las normas nos ha llevado a mantener la mascarilla en exteriores para entrar y salir de las aulas y poder quitársela para todo lo demás, es decir, en interiores, y sin cumplir distancias, cosa que sí hacen en el comedor. Y ahí están las normas. Adaptadas y flexibilizadas en todos los sectores excepto en el escolar. Este curso sabemos que es absolutamente ridículo…

Y luego, claro está, el problemón que suponen las extraescolares en esta etapa… Si en sus ratos de ocio, o al salir del colegio (da igual a las 2 que a las 4) el entretenimiento está en un centro comercial o en el supermercado o en el McDonalds, pues hala, allá que vamos, que parece ser que la culpa de la alta incidencia de casos entre los escolares la tienen los comedores… A la vista está que no, que siendo Navarra la única comunidad que ha mantenido la jornada continua y es cuanto menos paradójico que también nos llevemos la palma en incidencia general, no solo en la escolar… No, señor Gimeno, las criaturas y el comedor son la excusa, no la causa. Seamos honestos: los escolares de Educación Infantil están condenados a comer en el mejor de los casos a las dos de la tarde, muchas veces más bien a las tres. Criaturas que aún no tienen ni 4 años están condenadas a echar 5, 10 o si tienen suerte, 15 minutos de siesta… ¿Qué opina Salud de todo esto?

La jornada continua es, a la larga, más barata para las administraciones públicas y por ende, más cara para las familias. Así resulta difícil defender una educación de calidad. Eso es lo que deberían explicarnos bien. Y hablando de recortes, tomen nota, familias, esta vez, hablo de Primaria, es más barato no vacunarlos que hacerlo. Y pregunten a los pediatras si las consecuencias son peores que las que deja el propio bicho. Y decidan pero confíen en el criterio de los expertos ya que, a veces, a las familias se nos va un poco la olla… Nada de sacar al niño del colegio para ir a echarnos una cervecita al bar, o al burriquín, que seguro que las criaturas comen mejor en el cole…

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