Tiempo para la esperanza
Publicado el 05/12/2021 a las 09:00
Hoy el tiempo que nos toca vivir es francamente difícil, complicado por múltiples circunstancias, entre las que destaca la grave crisis económica que sufrimos, agravada más por la situación de pandemia global en la que estamos. Todo ello, unido a esa corriente de pensamiento que sostiene que Dios creador sólo se da a conocer por medio de la naturaleza y sus leyes con el consiguiente rechazo de la revelación sobrenatural, ha contribuido a fraguar un estado de opinión que destaca el silencio de Dios. Esta ausencia de Dios y de su cuidado solícito y amoroso respecto de la creación ponen de manifiesto la profunda crisis de fe de nuestro tiempo y también sacan a la luz los síntomas de una sociedad que se construye como si Dios no existiese, clausurada en sí misma y desesperanzada. Pero la Buena Nueva que nos trae la próxima Navidad nos habla a los cristianos de la presencia de un Dios Padre, cercano y misericordioso; de un Dios que, llevado de su infinita ternura, nos soñó a cada uno con una historia de amor sin medida; de un Dios que se hizo Niño en Belén, que nos entregó a su Madre, la Virgen María, para ayudarnos a caminar; de un Dios que con los brazos abiertos a todos acoge y espera; de un Dios que es la voz del amor y cuyo rostro anhela redescubramos, sobre todo en los más desfavorecidos, esta próxima Navidad. ¡Feliz Navidad para todos!
Amelia Guisande González