Sobre la Virgen del Pilar
Publicado el 12/10/2021 a las 08:29
Santiago el Mayor se adelantó a San Pablo en la evangelización de Hispania. Existen textos antiguos que mencionan este acontecimiento: Magna Moralia, Breviarium Apostolorum, De ortu et obitu patrem, Comentarios al Apocalipsis… El viaje apostólico alcanzó hasta donde la tierra acaba, el “Finis Terrae”: “Entró en Galicia, a donde predicó y residió buen espacio de tiempo. Al cabo del qual le aparecio la Virgen Nuestra Señora: mandole volviese a Ierusalen, y e lo hizo assin del mismo“ (Breviario armenio) . En Caesaragusta, a orillas del río Iber (Ebro) la Virgen María consoló al Apóstol y a los siete Varones exhaustos de sus correrías evangelizadoras (2-I-40 ). Mientras Santiago oraba al anochecer, el coro de ángeles cantaba “Ave María Gracia Plena”, propiciando la venida de la Madre de Dios en carne mortal sobre la santa Columna de jaspe. La Virgen María se apoyó en el Pilar, base de todos los pilares. El Apóstol regresó a Jerusalén y murió degollado. Las últimas palabras del Apóstol: “Vosotros podéis atar mis manos, pero no mi bendición y mi lengua”. La muerte del verdugo, Herodes Agripa I: “De improviso, un ángel del Señor lo hirió por no haber dado gloria a Dios, y expiró, comido de gusanos” (Hch 12, 23).
La tradición recoge la existencia de una capilla en el lugar de la aparición de la Virgen, cumpliendo la instrucción de que en el “Pilar” se levantara un templo: “Te ruego que una de las ciudades de España, adonde mayor número a la fe convirtieres, allí hagas una Iglesia en mi memoria, según yo te he mostrado”. En el siglo IX el templo fue sustituido por la iglesia mozárabe de Santa María. Siglos más tarde, tras la conquista de la ciudad (1118) por Alfonso I El Batallador, se erigió el templo románico y posteriormente la colegiata gótico-mudéjar de Santa María la Mayor, un centro mariano. En siglo XVIII se construyó la monumental basílica.
La Virgen del Pilar goza de veneración popular en Navarra. La vinculación histórica data de la Baja Edad Media. La reina Doña Blanca se sintió enferma perdiendo el habla y el conocimiento, e invocó a la Virgen del Pilar que le respondió: “Sirvienta mía, doña Blanca, arrimadvos a aqueste pilar mío e habréis salud”. La Reina recuperó el habla y las señas de vida y acompañada por el Príncipe de Viana visitó la basílica del Pilar , según se lee en el pergamino manuscrito del siglo XIV “Libro de los Milagros”: “A la Virgen del Pilar la Reina Doña Blanca de Navarra agradece su salud” . Copio literalmente de J.J. Uranga: “Muy conocida por conservarse el itinerario es la peregrinación a Zaragoza de la Reina junto con el Príncipe de Viana del 13 de julio al 10 de septiembre de 1433. Con ocasión de este viaje fundó una cofradía o especie de orden caballeresca a la que podían pertenecer junto con el Príncipe, quince varones y nueve damas. La divisa era una banda azul con un pilar de oro esmaltado en blanco y alrededor la leyenda ‘A ti me arrimo”. En el convento de San Agustín (1679) se fundó la Cofradía del Pilar de Pamplona . J.J. Uranga destaca la labor de dos fervientes pilaristas, el arzobispo Francisco de Añoa y Busto, hijo de Viana, y Rafael Osácar, coadjutor de la parroquia de San Nicolás, donde se ubica el altar (1912), inspirado en el Pilar de Zaragoza.