Sobre la lucha contra la despoblación en Navarra
Publicado el 24/09/2021 a las 07:59
Tres meses llevamos esperando lo que Salvatierra de Esca (Aragón) hizo en un menos de una semana. Esta carta al director parte del contexto del artículo “ Castillonuevo y las cabras de la discordia” publicado por este Diario de Navarra el 22 de abril pasado…Tres meses ya han pasado.
A Castillonuevo ha llegado una familia extremeña a quien he cedido instalaciones para que puedan desarrollar su proyecto de vida y, de paso, contribuyan a luchar contra la despoblación del pueblo de mi familia, de donde ahora soy vecino. Con ellos, vienen sus cabras, pocas, unas 300 - número que legalmente se considera una actividad inocua al medioambiente- que nos echarán una mano a limpiar controladamente el monte y darle vida al pueblo. La gente está contenta. Casi todos, como siempre.
Uno de los que no está es nuestro alcalde que no quiere sacar los pastos a subasta, pastos necesarios como el agua para las cabras y para la iniciativa de los nuevos vecinos, legitimando su negativa en la necesidad de autorizaciones y tramitaciones ajenas y propias además de en la falta de medios técnicos…y con ello llevamos ya tres meses perdidos.
Mientras tanto el alcalde de Salvatierra de Esca -en una muestra de diligente y hábil pericia de quien se entera de lo que pasa en tierra mundana, lo que yo no puedo valorar si deberían imitar o no nuestros mandatarios… - se presentó directamente a los nuevos vecinos, ofreciéndoles toda la disposición posible e informándoles que si necesitaban pastos, existían sobrantes en Salvatierra. Creo que esto ya no es cuestión de que si hay que tramitar tal autorización o si es necesario tal informe, creo que nuestros montes necesitan de un cambio de políticas que valoricen el efecto positivo del ganado extensivo en la lucha contra los incendios, en la gestión forestal y en definitivas cuentas, el desarrollo rural y con él, la lucha contra la despoblación. El monte que siempre ha sido un activo, si no lo gestionamos adecuadamente y permitimos su juiciosa explotación - reto que nos exige integrar sus múltiples funciones tanto socio-económicas como biológicas- , se convertirá en un pasivo.
Señores del Gobierno, que están en Pamplona, les invito a venirse a Castillonuevo a conocer a la familia extremeña que ha apostado por nosotros, a sus cabras, a que hablemos de sus ilusiones, de que les hizo tomar la decisión de venirse, de sus dificultades…de su lucha, de la nuestra. Vengan con la camisa de franela y el pantalón de pana si se sienten así más integrados. Pero vengan. No se olviden o no nos digan que no pueden venir porque están en otro de esos actos mediáticos a los que últimamente nos tienen acostumbrados hablando de lucha contra la despoblación rural.