Las heces de perro no son abono
Publicado el 10/08/2021 a las 08:19
Soy paseador de perro habitual en Pamplona y alrededores. Durante los ratos que pasamos por las calles y caminos del entorno de la capital Navarra recibimos multitud de enseñanzas de otros dueños de perros. La inmensa mayoría de ellas son sentencias que llevo escuchado desde que tengo uso de razón basadas en el boca oreja y que jamás “sentenciador alguno” se ha planteado someter al método científico.
Son muchos los ejemplos de lo que la mente humana puede creer como dogma de fe, por no estudiar o preguntar a quien sabe sobre el tema, pero lo que hoy quiero contarles me ha llegado a indignar profundamente.
Hace ya un tiempo, estaba yo recogiendo las heces de mi perro de un jardín cuando una persona me espetó: “déjelas ahí que son abono, además esas bolsas de plástico que usa contaminan”. Me limité a explicarle que uso bolsitas biodegradables y seguí con mi tarea.
Mi indignación y la razón por la que me he decidido a escribir sobre este tema, es que esa persona no es la única que bajo argumentos pseudoecológicos o de otro tipo, justifica la no recogida de las heces de perro de la vía pública, independientemente de que estén en el centro o en el “orillo” de la zona de tránsito. Si entendemos como abonado de un suelo al aporte de las sustancias que dicho sustrato necesita para que en él se desarrolle una determinada especie vegetal, ya vemos que la teoría pseudoecológica justificadora de la no recogida de heces de perro “patina”. No tiene en cuenta las carencias del suelo ni las necesidades de las plantas que en él crecen.
Como ciudadano que comparto el entorno con los que no recogen heces en base a estas teorías o cuales quiera otras, les pido que sean consecuentes. Ser consecuentes implica que compren bolsitas biodegradables, que recojan las heces de su perro y que abonen con ellas los geranios de su casa, o aún mejor, que pongan en el salón de su casa un huerto urbano con el que proveer de tomates “ecológicos” a toda la familia. Solo así me creeré que realmente están convencidos de que no pasa nada por no agacharse y limpiar lo que han ensuciado.
Como veterinario con más de treinta años de dedicación al mundo de los animales de compañía les puedo asegurar que son los descuidados con la higiene suya y la del resto de los ciudadanos, los que estadísticamente peor cuidan, peor siguen los tratamientos preventivos y menos valoran a sus animales.
Por si les queda alguna duda, no les voy a pedir que estudien sobre el tema, por favor, limítense a poner en su buscador de internet términos como “larva migrans”, “Campylobacter” o “giardiasis” y pulsen en “imágenes”. Hay muchos más ejemplos y en todos ellos se encontrarán consecuencias nocivas para la salud de las personas derivadas del egoísmo, la ignorancia y la insolidaridad de unos pocos que encima últimamente pretenden dárselas de “ecologistas”.