Sedes electrónicas y otros
Publicado el 11/07/2021 a las 09:38
Desde que se expandió la epidemia llamada Covid-19, España ya no funciona. Llamas por teléfono a una institución publica para pedir una cita y te dan otro teléfono para que pidas la cita, eso sí, con mucha amabilidad. Después de muchos intentos, por fin logras comunicar, te sugieren que entres por internet en la sede electrónica que tienen todos los entes públicos y que funciona de forma parecida en todos ellos.
Entre los protocolos que hay que cumplir, los requisitos de seguridad (necesarios), lo poco amable que es la hoja, el tiempo que te cuesta, terminas por olvidar qué trámite estabas haciendo. Supongo que para los informáticos que diseñan (además lo hacen como si fueran los invisibles agrimensores el Castillo de Kafka, “el sistema es así”) para los muy expertos, para quienes lo ha hecho muchas veces, podría ser fácil.
Parecido ocurre con aquellos entes que sin ser públicos son monopolios. Y no digamos nada de las entidades bancarias. Algunos con ridícula pretensión de internacionalización usando términos ingleses: Oficinas stores, intouch, my box, malibox, bankprotect, etc... Los teléfonos, o no contestan, o te sale el automático, que te deja pasmado al decirte que te contestarán antes de 30 días. O si vas te mandan volver otro día antes de las 11:30, o volver el lunes porque el empleado viene cada 3 días. Ni siquiera respetan el “vuelva usted mañana” de Mariano José de Larra
Qué pensarían ellos (todos) si cuando fueran a cualquier entidad o tienda privada, tuvieran que pedir cita. El contestador les diría que “antes de 30 días” les contestarían, o les hicieran llegar antes de las 11:30, esperar un buen rato, suscribir la entrecot master gold plus para ser mejor atendidos. Volver el lunes. Venderles los productos más rentables para el comerciante.
Lo preocupante es que repiten el slogan amenazante de “que esto ha venido para quedarse”. Y ya han empezado los despidos masivos; aunque los beneficios se midan en miles de millones.
¿Esto era trabajar desde casa, telemáticamente? Definitivamente va a ser costoso y doloroso volver a trabajar eficazmente; nos va a costar mucho.
Miguel Ángel Morrás