Además de presunto corrupto, hipócrita
Publicado el 19/06/2021 a las 09:17
Cuando en Diario de Navarra de 17 de junio veo la noticia que lleva por título “Los Pujol Ferrusola serán juzgados por enriquecerse con la corrupción”, me ha venido a la memoria la intervención que Jordi Pujol, entonces presidente de la Generalitat de Cataluña, tuvo en Navarra Foro XXI, organizado por este mismo periódico, el día 11 de enero de 1995, cuando era un político de prestigio al que todos se lo rifaban y le concedían títulos como el de Hombre del año. He buscado en mis papeles y descubro que en esa intervención habló de los seis retos que España tenía que solucionar antes de 1999, y dijo que uno de ellos era el de “la eliminación de la corrupción”, a lo que añadió: “Me sabe mal decirlo, pero en este país, limpio, limpio no hay nadie. Tengo en la cabeza cinco o seis nombres de personas que podría citar y no son del PSOE”.
Cuando en la noticia de ahora leo que “La familia Pujol Ferrusola se sentará en el banquillo acusados de formar parte de una organización criminal” y veo que el instructor, avalado por la Sala de lo Penal y la Fiscalía Anticorrupción, dice que hay indicios suficientes para juzgar al expresidente y a sus siete hijos por “las supuestas actividades corruptas” que realizaron durante el tiempo en el que el molt honrable estuvo al frente de la Generalitat de Cataluña (1980-2003), compruebo que su intervención en el Navarra Foro XXI de 1995 se ajusta milimétricamente a la perfecta definición que a la palabra hipocresía le da el DRAE: “fingimiento de cualidades o sentimientos contrarios a los que verdaderamente se tienen o experimentan”.
José Ignacio Palacios Zuasti