Hacer del silencio oración
Publicado el 09/02/2021 a las 09:01
En Diario de Navarra del domingo, 7 de febrero, aparecía en la sección de esquelas la correspondiente a Carmen Martínez de Bujanda Martínez, con una dedicatoria que rezaba así: “para algunos momentos de la vida, no hay palabras. Con cariño de tu familia”. Una dedicatoria que habla del silencio porque, sin duda, ante la inmediata e irreversible vivencia de la separación, es el rezo prolongado del corazón quien toma el relevo. Es el turno del esforzado silencio que se empeña en ir recogiendo, como decía Miguel de Unamuno: “huidoras lágrimas”, unas lágrimas que facilitarán horizontes de comunicación, que perfilarán nuevos espacios, reservados antes a la palabra, para ir construyendo nuestro mundo de recuerdos, un mundo en el que ese modo privativo de presencia persistirá y configurará la nueva relación.
Pero es, también, el momento de la recogida de los frutos, del hacer balance, del saber dar valor a toda una vida sostenida por el amor, edificada con pilares fraguados sobre ese suelo del saber hacer, de modo callado y sin buscar ninguna clase de protagonismo, de la entrega a su familia su auténtica vocación. A partir de ahora, nuestra mirada retornará y se elevará hacia ese paraje que alberga el Santuario de Nuestra Señora de Codés, en Torralba del Río, un lugar en el que convertiremos el silencio en oración, en la seguridad de que funcionará como bálsamo de esperanza para nuestro corazón.
Amelia Guisande González