¿Por qué no escribo más de mentecatas/os? (IV)
Actualizado el 10/02/2021 a las 07:46
(Sigue y fina.) No sé por qué, pero, cuando no lo barrunto así, intuyo que las ilusiones del PSC con Illa (que, según mi amigo Emilio González, “Metomentodo”, no es autor de una mala palabra ni hacedor de una acción óptima) no van a ser las esperadas y deseadas, pero tampoco van a devenir papilla. Si damos tiempo al tiempo, veremos qué depara el escrutinio de las urnas. Espero que se entiendan mis motivos. ¿Por qué no escribo más de mentecatas/os? Nota bene He de confesar que, ni antes de ponerme a redactar estas líneas ni durante o mientras tanto ni después de coronadas, ha habido en mi ánimo un ápice o pizca de propósito de injuriar a ninguna de las personas mentadas (pues nada tengo contra ellas; sí en contra de lo que hicieron o dejaron de hacer, sus acciones, hechos y dichos, y omisiones) en los parágrafos que contiene este texto. Sí he hallado intención de que el atento y desocupado lector (ella o él), fuera quien fuera, se carcajeara, a mandíbula batiente, durante un rato, el que le ocupara su lectura. Reconozco que he echado mano de la hipérbole, herramienta que esgrimía magistral y magníficamente Quevedo, de quien suelo releer las páginas más desopilantes de su hilarante “Buscón”, en varios de sus tramos o esquinas, pero, ¿qué alta inteligencia, si de verdad lo es, será incapaz de esbozar una sonrisa al contemplar su propia caricatura? Ángel Sáez García angelsaez.otramotro@gmail.com