Política y políticos
Actualizado el 13/09/2020 a las 09:05
Quizás, debido a la historia reciente en el ámbito político de España y a las consecuencias que poco a poco van marcando el rumbo de esta sociedad, nos estamos haciendo una idea de lo que la política y los políticos han hecho en nuestro país los últimos 40 años. Pocas o casi ninguna ley de reconocido prestigio se ha creado, si no actualizaciones y parches que han desembocado en degeneraciones en uno u otro sentido del texto primario. La política se ha demostrado inexistente como tal, dando protagonismo a los políticos que a la hora de su actualización o mejora, solo han mostrado intereses más o menos particulares. La sociedad española en los últimos años ha crecido llevada por su inercia como sociedad próspera, avanzada y espíritu de sacrificio trabajador. En estos momentos, la población o buena parte de ella muestra el hastío de una superpoblación de políticos y de herramientas que han establecido en el sistema, que poco o nada reportan al pueblo más trabajador. De la misma manera, la falta de políticas de unión ha llevado al país a la crispación y fractura de una buena parte de la sociedad. Creo que ha llegado el momento de marcar los parámetros y leyes, que pondrán un mínimo de cordura y sentido a las nuevas políticas, donde y como único fin se practiquen para hacer la vida más fácil al ciudadano. En Europa nuestra credibilidad está bajo mínimos por lo mismo, no podemos defender una postura de altura en EU con estos actores, se necesita un guion nuevo para lograr una vez más el crecimiento. Un marco regulatorio de senado, autonomías, para evitar el desangramiento de recursos debido a las competencias triplicadas es imprescindible. El establecimiento de una ley, que marque los mínimos de sentido común hacia la política nacional es urgente, de la misma manera que las herramientas que estimulen el conocimiento y difusión en formación de esta nueva ley. Si el resto de los españoles no vemos y no forzamos a la nueva posición, es muy posible que en breve el sistema quiebre. Esta política actual de no llegar a ningún acuerdo, a dejar que el día pase pero siempre con derecho a cobrar a fin de mes, pase lo que pase, debe de desaparecer. Las ciencias políticas cargadas de humanidades deben formar los nuevos políticos con conocimiento no solo del país sino del resto del mundo. La incesante información que nos llega de sus particularidades personales nos desgasta, no dejando ver su nivel de trabajo. Hoy para fabricar política de calidad, hace falta un equipo que funcione, conozca el sentir y la actualidad del pueblo español, desde los empresarios hasta los trabajadores y ajuste las cuentas para nunca gastar más de lo que se recauda. Serán tiempos duros de imposición y restricción pero, al final, seguro se encuentra el éxito, la paz tanto dentro como fuera.
Ángel Moracho Jiménez