Navarra, China y la inteligencia artificial
Publicado el 27/08/2020 a las 08:18
El pasado mes de julio tuvo lugar en Shanghai la conferencia mundial sobre inteligencia artificial (WAIC, por sus siglas en inglés). La WAIC ha congregado por tercer año consecutivo a representantes de tecnológicas, científicos y emprendedores para compartir avances y perspectivas sobre la Inteligencia Artificial, y se ha consolidado como plataforma de aceleración de la transformación digital global conectando a los mejores talentos del mundo.
China importa en IA y mucho porque va inexorablemente ganando terreno en la tendencia hacia el liderazgo industrial del futuro. La apuesta decidida del gobierno chino por la innovación en nuevo modelo industrial ha propiciado el impulso de la triada tecnológica conocida como los BAT: Baidu (el google chino), Alibaba (el equivalente a Amazon), y Tencent (lo que serían Facebook, WhatsApp, Twitter, Apple Pay, Spotify y más…). El ecosistema digital chino es hoy un fecundo caldo de cultivo para el desarrollo de la tecnología más puntera.
Merece la pena traer a colación alguna de las intervenciones de los gurús tecnológicos chinos en la WAIC 2020. Robin Li, el fundador de Baidu, comentaba que el software más importante en el futuro para un sistema operativo no será un PC ni un sistema operativo basado en teléfonos móviles, sino un sistema operativo basado en un marco de aprendizaje profundo de inteligencia artificial. El CEO de Baidu ve la IA como algo que prolonga nuestras manos, fortalece nuestro cerebro, enriquece nuestra visión y elimina los obstáculos en el tiempo y el espacio. Jack Ma (Alibaba) afirma que la era de la IA hay que asumirla en lugar de temerla. El holograma de Jack Ma resumía en la WAIC así su visión del mundo actual: los animales tienen instinto, las máquinas tienen inteligencia, y los seres humanos debemos esforzarnos por ser sabios. Hoy en día, el mundo se enriquece con la diferencia y debemos aprender a respetarla como señal de progreso de la humanidad. Si en el pasado la tecnología digital ha mejorado la vida, en el futuro hará que la humanidad sobreviva mejor. Pony Ma (Tencent) calificó la IA como una exploración interdisciplinaria transnacional que está elevando los conocimientos humanos a un nivel más rápido y más alto que nunca y que, inevitablemente, nos conducirá a una revolución tecnológica e industrial sin precedentes. Lo que sabemos hoy de IA, afirma Pony Ma, es solo una ínfima parte de lo que está por venir.
Navarra ha conseguido en los últimos cincuenta años una extraordinaria transformación de su estructura productiva gracias, en gran parte, a los esfuerzos invertidos en innovación industrial. Recientemente el parlamento aprobó una resolución por la que insta al gobierno a crear el Navarre International Artificial Intelligence Center (NIAIC), iniciativa de un grupo parlamentario que ha contado con el apoyo unánime del resto. De nuevo, un paso adelante por el que hay que felicitar a nuestros políticos porque si finalmente se lleva a efecto, supondría potenciar la posición de Navarra en IA situándola en la punta de lanza del desarrollo industrial del siglo XXI. Navarra cuenta con voluntad política y talento humano no le falta para posicionarse en la vanguardia industrial, el catedrático de la UPNA Humberto Bustince es referencia mundial y la UN ha creado recientemente el Instituto de Ciencia de los Datos e Inteligencia Artificial (DATAI). No obstante, en esta carrera será necesario potenciar además algo de lo que sí adolece Navarra y, en general todo el país, que es la falta de contacto y el desconocimiento de China a todos los niveles. China no es solo un coloso económico emergido en los últimos cuarenta años. China es, sobre todo, un coloso cultural cuya singularidad le hace ser el otro más lejano, más sorprendente y más complementario. La episteme china (diferente de la occidental) está adiestrada para el pensamiento relacional, la lógica de los procesos, la transversalidad y una concepción ecosistémica de la realidad en la que existen patrones de cambio y no estructuras fijas. Este anclaje intelectual del universo chino sin duda alguna ha influido en su capacidad actual de innovación. Acercarnos a ese universo quizás sea una oportunidad de crecimiento y una asombrosa fuente de inspiración en una era, la era Smart, en la que nadie puede actuar por su cuenta.