Que el esfuerzo merezca la pena
Publicado el 27/08/2020 a las 21:48
QUE EL ESFUERZO VALGA LA PENAHace unos días le pregunté a mi hijo de 10 años si quería volver al “cole”. Se calló. Pero luego me preguntó: “Si me pongo malo, ¿quién se va a quedar conmigo para que no contagie a mi hermano? Porque aún soy pequeño… Y no me quiero quedar encerrado en mi cuarto”. En abril, yo estuve casi un mes aislado en una habitación.Es muy difícil la papeleta que nos ha tocado este curso: tanto a los que deciden las medidas de seguridad, como a los que nos toca acatarlas. No soy experto en leyes, pero quizá hubiera sido un buen momento para que los niños, las niñas y los adolescentes ejercieran su derecho a ser oídos y escuchados e informados sobre decisiones que les afectan, según recoge el artículo 59 de la ley Foral 12/2019, de 22 de marzo, de Participación Democrática en Navarra. Pero, sí: sin darle más vueltas a la vuelta, el verano que viene llegará, con o sin nosotros, estemos mejor o peor, pero llegará. Y, ¿cómo lo haremos nosotros?Se está apostando fuerte por la educación presencial; al parecer, las nuevas tecnologías de la comunicación no resultan aún adecuadas para la educación de los menores. Pero el debate sobre la vuelta al cole debe tratar tanto las imprescindibles medidas que impiden poner en peligro la integridad de los niños como lo que se les va a enseñar en este contexto. Porque los niños de septiembre no son los mismos que los de marzo; y a los padres nos van a preocupar, y mucho, las toses; pero también que se encuentren a gusto y aceptados en su burbuja escolar; que entiendan las decisiones de los mayores; que aprendan conocimientos pese a estar varias horas seguidas con la mascarilla, y que saquen buenas notas, y que no se pongan malos y los padres podamos cumplir con nuestras obligaciones laborales…Debemos pensar, y mucho, qué queremos transmitirles una vez que les tengamos delante en las aulas, con sus mascarillas, su hidrogel y su metro y medio de distancia. Tanto esfuerzo por que entren en las aulas debe estar justificado. Recordemos lo que decía Pitágoras: “Educa a los niños y no será necesario castigar a los hombres”.