A Ana Mari Marín
Publicado el 27/08/2020 a las 08:20
Gris. Baztán es gris. Es el primer color que aprendemos de niños, al mirar al cielo, en los largos inviernos del Valle. Son el río, las hojas y las flores, entre otros, los que nos enseñan más colores. Más tarde.
Pero no a Ana Mari. Ella nació con la paleta y nos pintó un Baztán de colores. Con una personalidad arrolladora, adelantada a su tiempo y pionera en un entorno tradicional y costumbrista nos descubrió un Valle diferente. A todos, exponiendo su obra en numerosas ciudades y dando a conocer su rincón. Su solaz. Ha sido, además, inspiración para numerosos jóvenes pintores, creando escuela. Es, con todo merecimiento, maestra.
Seguirá entre nosotros. Sus cuadros, luciendo en numerosos paredes cercanas, nos evocarán su arte. Nunca agradeceremos lo suficiente que nos enseñara a mirar con otros ojos, y que el Valle no es gris. Baztán, gracias a Ana Mari, es de colores.