Los obreros de la Educación Concertada
Publicado el 11/07/2020 a las 10:47
Hace mucho años, allá por el 1879, veinticinco personas se reunieron en una fonda de la madrileña calle de Tetuán y tras varias reuniones previas fundaron el primer partido clasista de la historia: el Partido Socialista Obrero Español. Obreros todos ellos, sin hacer distinción por trabajar en lo público, privado o concertado, fueron dirigidos por un primer Pablo Iglesias, líder del partido hasta su muerte y a su vez jefe de la UGT de forma frecuente. Años después, tanto el partido como el sindicato, hijos ambos de la clase trabajadora y la Revolución Industrial de la época anterior, sobrevivieron a las décadas pasadas creando Gobiernos aquéllos y sedes éstos por los distintos territorios.
Pues bien, en pleno siglo XXI, concretamente este año, uno de los consejeros de este partido obrero afirmó en prensa que “no es necesario que los sindicatos estén presentes en la mesa de negociación”, refiriéndose al sector de la Educación Concertada, al cual pertenece el 40% del alumnado de la Comunidad Foral de Navarra, a pesar de que la financiación y el servicio es público. Este pequeño relato sólo pretende hacer acopio de una pequeña parte de la historia para refrescar algunas mentes un tanto obtusas y persigue además el reconocimiento de la clase obrera del profesorado de Navarra de la red concertada, a cuyo consejero Carlos Gimeno, creo que además de importar poco, infravalora con sus últimas acciones y afirmaciones en prensa.
Concretamente, me gustaría que retirase la afirmación en la que habla de la analogía retributiva a un 92,83%, no antes sin hablar con logopedas o profesorado con cierta antigüedad, porque las verdades a medias, no sé yo sin son verdad. Y yo, obrera de la educación, siento una gran pena por lo que considero un abandono tanto del departamento como de las patronales, que nos han dejado a la deriva y que según nos han dicho, en la búsqueda de la argucia legal, han encontrado una fórmula llamada “Convenio extraestatutario de eficacia limitada” con el que pretenden que el Acuerdo se aplique a los/as trabajadores/as que se adhieran de forma individual con su firma al mismo. Todo por no querer mantener una reducción horaria de cuatro horas lectivas, cuatro años antes de la jubilación parcial o el pago de un complemento para quien se jubila parcialmente, y no en todos los casos, que nuestro profesorado de más edad, venía disfrutando hasta ahora. Y yo, socialista de mentalidad, hasta ahora (aunque creo que la mentalidad no se puede cambiar), me veo abandonada por quien recibió mi voto en urnas y me gustaría preguntar a María Chivite… Y ahora, ¿a quién voy a votar? Me han dejado sin partido y ya no confío en su rectificación. Soy una ciudadana huérfana políticamente que considera que se han apropiado de una ideología en la que hoy por hoy, no son merecedores ni merecedoras. Han abandonado a un importante número de obreros y obreras, así nos sentimos, así lo manifestamos en las notas de prensa, concentraciones…. y un largo etcétera al que no escuchan, atienden, responden…. si tuviera que elegir un emoticono, sería el de “decepcionada”. Es de agradecer a los sindicatos que están ahí día a día al pie del cañón luchando por nosotros/as y especialmente me gustaría hacerlo a la UGT y pedirles que no tiren la toalla porque en este momento son lo único que nos queda.
Maritxu Salanueva Uriarte