El plan para el Paseo de Sarasate
Publicado el 23/05/2020 a las 08:23
Por si no fuera suficiente la anterior, aunque provisional, reforma del Paseo de Sarasate, en aras de la tan manida “amabilización” o la dichosa “movilidad sostenible”, que lo convirtió en un patio trasero y sin vida comercial, ahora a los brilantes ideólogos de la política municipal, basados en no se qué proyectos que pretenden copiar lo hecho en el Boulevard de San Sebastián, algo que no tiene ni pies ni cabeza - pues son dos espacios totalmente diferentes en su situación y en su concepto- han tenido la brillante idea de trasladar las paradas de los autobuses urbanos desde el lado norte, donde no molestaban a nadie, al estar junto a la Iglesia de San Nicolás, sin vecinos demasiado próximos, al lado sur. Un lado con vecinos, una calzada y acera mucho más estrecha, y con el agravante de que las puertas de los autobuses quedan a contramano. Es decir, en el lado derecho, lado jardines, donde no hay acera para las paradas, subir y bajar. Reconozco que ha habido reformas que, a pesar de las críticas iniciales o quizás gracias a las mismas, han quedado bien, como por ejemplo la Avenida de Pio XII o el primer tramo de Navas de Tolosa. En ambos casos se ha integrado correctamente el carril bici separándolo de la calzada y de las aceras. No obstante, el eje Yanguas y Miranda-Navas de Tolosa-Taconera-Avenida de Guipuzcoa debería haberse mantenido abierto al tráfico sin restricciones, al ser un importante acceso de la ciudad. Por suerte parece que en lo que concierne a Padre Moret se va a rectificar la prohibición.
Otras reformas más antiguas no han tenido tanta fortuna. Nunca me ha terminado de gustar el aspecto actual de la Plaza del Castillo, la Avenida de Carlos III o la de Roncesvalles. Ni esos pavimentos de piedra que se están utilizando en todas las reformas actuales, más propios de El Escorial que de Pamplona... Además, la peatonalización de estas vías implicó el desastre de las calles Amaya, Paulino Caballero o Cortes de Navarra, que soportan todo lo que les ha sobrevenido, sin que nadie responda por ello. Pero volviendo al Paseo de Sarasate, dejen las paradas de autobuses en el lado norte, que tiene una amplia acera más que suficiente, continúen el carril bici desde Navas de Tolosa hasta la Plaza del Castillo, por la calzada de ese mismo lado, amplíen la acera del lado Correos y, por favor, en futuras reformas, no toquen el magnífico pavimento de baldosas hidráulicas que tiene el andén central.
En este Paseo, cuantas menos reformas, mejor. Ah, por cierto, a pesar de la normativa, un alto porcentaje de ciclistas siguen circulando por las aceras, incluso en calles sin apenas tráfico o zonas 30, y sin luces por la noche. Con el aumento de bicicletas debido a las actuales circunstancias, alguien debería poner más interés en que se cumplan las normas vigentes.