El legado de un padre
Publicado el 15/04/2020 a las 08:22
Ningún humano está preparado para perder a un ser querido, y menos si es un esposo o un padre. Pero que se vaya en este periodo deshumanizado que estamos pasando es de una crueldad sin límite. Al menos fue en casa, sano y en familia, y ese “pequeño terremoto en su corazoncico” hizo que su sueño ya no terminase, y quedase dormido para siempre.
Mi padre, el doctor José M.ª Moreno Ordóñez, ha sido un cirujano abnegado con cada uno de sus pacientes, hasta perdiendo tiempo de su mujer e hijos, pero todo lo que ha hecho ha sido siempre pensando en dar amor. Andolense de nacimiento y pamplonica de adopción, ha vivido enamorado de su tierra. Navarrico y español hasta la médula, nos inculcó los valores que el abuelo le dejó y que nosotros estamos dando a los nuestros. A buena gente, pocas personas podrán mejorarle, pero a esposo y padre fiel nadie. Mamá va a estar mimada por sus cuatro hijos, sus cuatro nietos, por su biznieta y la que viene en camino, así que tendrá tiempo para charlar con su madre, la abuela Angelita, que hace mucho que no la ve, y nosotros iremos a verle a cada ratico. A contarle qué hizo Osasuna el domingo, cómo llevan la Universidad unos nietos, cómo va el trabajo de otros y a taparle bien con su mantica por si tiene frío. Este verano se va a quedar sin venir al Puerto a tomarse unas puntillitas, pijotas y boquerones con su cervecita bien fría, pero va a estar en todas y cada una de nuestras mentes... El resto de nuestras vidas.