Aplausos
Publicado el 29/03/2020 a las 08:35
Llegan las ocho y lo impensable vuelve ocurrir: la calle se llena de vivas terrazas que con un gesto tan sencillo como humano hacen ruido en eterno agradecimiento a la labor sanitaria. Mientras ves como palmas inundan la calle, y observas la cansada esperanza en los ojos de las personas, consigues apreciar el gran logro del virus. Miles de personas, sin importar el apellido del vecino o los dígitos de la cuenta corriente, deciden con cuatro palmadas decir a sus compañeros: “Te apoyo, te sigo y te deseo salud. No presto atención a quién eres ni de dónde vienes, sencillamente espero que estés bien”. En unos tiempos donde la tensión social entre izquierda y derecha, entre amigos y enemigos de la separación, entre tus propios vecinos, es tan palpable, es de agradecer que podamos poner nuestras diferencias de lado y apoyarnos. Las circunstancias más extremas han hecho darnos cuenta que lo más necesario no son las cosas, sino las personas. Nunca antes había llamado a tantos amigos lejanos. Solo queda una cosa por decir: gracias.