VAMOS A DALE LA VUELTA
Publicado el 26/03/2020 a las 14:37
El mundo ha dado un parón, parece surrealista pensar que de un día a otro hemos pasado de poder hacerlo todo a no poder hacer nada. Es de locos, que la gente esté comprando compulsivamente pensando que al día siguiente no va a tener dónde comprar. Que no podamos salir de nuestras casas, ni para tomar un poco de aire, que no podamos ver a nuestra familia ni amigos. Que los besos y los abrazos estén prohibidos, que hay que estar constantemente lavándose las manos y que hay que guardar dos metros de distancia con las demás personas para no contagiarnos. Que no sepamos cuándo va a acabar esta pesadilla, que vivamos permanentemente con miedo a perder a nuestros abuelos o como dicen los medios, “personas de riesgo”, por un virus que lo está paralizando absolutamente todo. En estos días tan difíciles por los que estamos pasando, lo único que nos queda es el amor de nuestra familia y amigos. Ante la adversidad lo que puede facilitar las cosas es el amor y el cariño, algo que realmente sí es imprescindible. Estamos aprendiendo a valorar lo que tenemos, tal y como dice el dicho popular, no valoramos lo que tenemos hasta que lo perdemos y el coronavirus nos lo está demostrando de verdad. Ahora podemos valorar hasta las cosas más simples como visitar a nuestros abuelos, pasear por el monte o por la ciudad, tomar el sol en una terraza o el vermut del domingo por la mañana. Echamos de menos cosas de las que siempre hemos estado refunfuñando como ir al colegio, yo, ahora, pagaría por ir a clase, ir a pasear con nuestros padres o salir a correr. Como no, estamos aprendiendo a valorar el amor de nuestros padres, por fin tenemos tiempo para hablar con ellos, para que nos cuenten todas sus aventuras de cuando eran jóvenes, en definitiva, disfrutar ellos. También es tiempo de recuperar los juegos de mesa tradicionales que llevan mucho tiempo escondidos en el fondo del armario cogiendo polvo y que ahora, salvan muchas tardes de aburrimiento. Es tiempo de aprender a tocar ese instrumento que siempre has querido, de pintar, de cocinar, de cantar, de hacer todas las cosas que siempre has querido hacer, pero que nunca has hecho. Ahora tenemos tiempo para conocernos más a nosotros mismos, algo que es muy necesario y que en nuestro día a día no nos preocupamos por ello, ya que muchas veces vamos viviendo sin pensar. Dentro de todo lo malo, creo que de vez en cuando es bueno parar. Vivimos en un mundo en el que nuestra vida está llena de prisas, estamos dentro de una rutina constante de la que es muy difícil salir. La vida nos ha regalado este parón obligatorio así que yo creo que tenemos que darle la vuelta y aprovechar cada día, ya que no sabemos cuántas veces más vamos a poder disfrutar de todo lo que estamos aprendiendo en cuarentena. No digo que sea fácil, pero sí que cada mañana deberíamos levantarnos felices por tener todo lo que tenemos. Seguro que vienen tiempos mejores. Porque, después de todo, ¿Qué nos queda? Algo que nunca falla, el amor.