Los de Skolae también han entrado en casa
Publicado el 25/02/2020 a las 07:50
Hace pocos días mi hijo me comentó que en el colegio la profesora les había dicho que los papás no trabajan lo mismo que las mamás en la casa y que los hijos tienen que pedirles más las cosas a ellos. Además se les mandó de tarea que consiguieran alguna foto de un hombre de su casa colaborando con las tareas domésticas, porque al final de la semana iban a confeccionar un mural con las fotos. La profesora también les recalcó en más de una ocasión a los niños que la tarea era obligatoria.
El colegio hizo esto al más puro estilo “coeducador”, sin hablar con los padres ni ofrecerles ningún dato por escrito. Por el contrario, la misma semana que se llevó a cabo esa actividad, el correspondiente colegio envió a los padres información previa a una visita de los alumnos al Museo de Ciencias Naturales de la Universidad de Navarra, indicando con todo lujo de detalles los horarios y objetivos de dicha visita.
Los niños no siempre transmiten lo que oyen o ven con precisión. Así que más de uno puede pensar que lo que cuento será una interpretación suya. Pero al ver la carta al director que escribió otra madre hace unos días, denunciando un caso similar en otro colegio, constato que mi hijo no se inventó nada. De hecho la ficha C-15.1 de Skolae, que el Departamento de Educación se niega a publicar como todas las demás, encaja perfectamente con esta actividad: “Papá, también me gusta que me cuides tú”. Este título nada tiene de malo, pero si vamos al párrafo primero nos encontramos con esta perla: “En un contexto social en el que los hombres predominantemente asumen el mandato de género de ser los proveedores del núcleo familiar, es frecuente que encontremos varones que hagan descansar su identidad personal en el ego laboral y se desresponsabilicen del cuidado y de lo doméstico”. Podrá haber hombres que encajen con este perfil, pero esto no supone que la mayoría se comporten así. Por el contrario, creo que resulta mucho más constructivo enseñar que en casa todo el mundo tiene que colaborar, sin apuntar a un colectivo concreto. Así el mensaje se recibe de una forma mucho mejor por quien sea que le toque y no se crean estereotipos, que supuestamente es lo que el programa Skolae pretende evitar. En mi colegio no les llegaron a pedir a los niños, como en el otro colegio, que escribieran una carta a los padres. Pero, quién sabe, dado que parece que esta actividad está coordinada, puede ser que en algún otro colegio se les haya ocurrido completar la siguiente parte de la ficha: “Como acciones de apoyo, se puede entregar a cada padre participante un recuerdo vinculado a su compromiso coeducador y corresponsable (set de costura, delantal, bayeta, paquete de primeros auxilios domésticos…) en un acto público en que es importante que los padres vengan a recoger el objeto”. Lo que no cabe duda es que los de Skolae también han entrado en nuestra casa y creo las familias tenemos que tener la alarma antiintrusos puesta, de forma permanente.