Señores, así no

Pedro Bueno Martínez|

Publicado el 25/02/2020 a las 07:49

El atentado de Atocha del 11 de marzo del 2004 produjo un cambio político-económico en España - se saldó con 192 muertos y 1858 heridos-. El Partido Popular acusaba a ETA, Arnaldo Otegi lo negaba. Finalmente, la masacre fue obra de las brigadas de Abu Hafs Al-Masri en nombre de Al Qaeda. Tres días más tarde se celebraron elecciones generales, ganó el PSOE de Zapatero, manejando electoralmente el cruento atentado. José Luis Rodríguez Zapatero no fue un buen mandatario, el problema catalán (entre otros) le vino grande y comentó que “los catalanes serán lo que quieran ser”. Ya como “ex” fue a vigilar las elecciones de Venezuela y Maduro le trató de maravilla. Solo con ver a su “amigo” declaró, sin ver calle, todo legal. En 30 ocasiones ha viajado a Caracas, ¿No tiene otro país dónde ir?

Por su parte, Mariano Rajoy llegó a la presidencia con promesas, entre otras, como bajar los impuestos. Y con su ministro Montoro amargó y abusó con los mismos a los españoles, y con mayoría absoluta no pudo con catalanes y vascos. Los corruptos en su partido un tema escandaloso y él parecía hacer de Tancredo. No cambió la ley electoral ni modernizó la Constitución y en su segunda legislatura, con mayoría simple, perdió una moción de Pedro Sánchez y abandonó la política. Y entonces llegaría Pedro Sánchez quien en lugar de convocar elecciones se quedó en funciones tras varios intentos fallidos de conseguir la presidencia, con quien fuera y como fuera. La logró con Unidas Podemos, independentistas, comunistas, peneuvistas y hasta los de Teruel, todos valían. Cuatro vicepresidentes y 18 ministros y debe recaudar 35.000 millones en dos meses para cumplir sus objetivos. La presidenta de Navarra, María Chivite, afirmó contundentemente que ella no había mandado salir de Navarra a la Guardia Civil y tiene razón. Fueron Sánchez y el PNV en uno de los acuerdos políticos para pagar sus seis votos. No quieren ministerios, tampoco los catalanes, que exigirán más rédito político. Preocupante.

Chivite está pero no manda: ordenan Geroa Bai, Bildu, Unidas Podemos e I-E con sus comunistas dentro. Otegi, entre otros, pide que nuestra bandera y la ikurriña figuren juntas en los dos territorios - nada nuevo-. La política multipartidista de Sánchez ha dividido a socialistas, muchos callan. Sánchez desatendió la llamada del popular Pablo Casado para dialogar el futuro y/o formar Gobierno de coalición presidido por Sánchez - no, mejor con comunistas-. Ya afirmó Sánchez hace un tiempo estar “a la izquierda de la izquierda”, ¿pero tanto? Desde todos los organismos políticos democráticos rechazan tanto a comunistas como a nazis causantes de millones de víctimas mortales. ¿España comunista? Conozco por diferentes motivos todos los países comunistas, excepto Corea del Norte, y en muchos de ellos los cambios de régimen han sido una bendición. La canciller Angela Merkel haría buenos estos argumentos ya que vivió en la Alemania democrática su versión del comunismo.

Y, por último, me gustaría centrarme en los sueldos que perciben. Sánchez, 83.000 euros y los cuatro vicepresidentes, 73.991, Los 18 ministros alcanzan 73.211.euros. Sueldos vitalicios, despacho, viajes, coche oficial con chófer y tarjetas de crédito, claro. ¿Será por dinero? María Chivite percibe 73.786 como presidenta - sin Falcon- y los consejeros 68.667 con coches oficiales y chófer. Directores, asesores, cargos de confianza y demás “insustituibles” entre 40 y 50.000. Y esto aunque alguien haya renunciado a alguno de estos privilegios... Así no, presidentes.

Etiquetas:

    Continuar

    Gracias por elegir Diario de Navarra

    Parece que en el navegador.

    Con el fin de fomentar un periodismo de calidad e independiente, para poder seguir disfrutando del mejor contenido y asegurar que la página funciona correctamente.

    Si quieres ver reducido el impacto de la publicidad puedes suscribirte a la edición digital con acceso a todas las ventajas exclusivas de los suscriptores.

    Suscríbete ahora